A partir de un reciente estudio prospectivo, realizado sobre 264 infantes y niños hospitalizados con fiebre y hemorragias de piel, se intentó establecer un criterio para la distinción temprana entre la enfermedad meningocócica y otras condiciones con características clínicas similares. Los investigadores intentaron identificar, además, otras causas para los rashes hemográgicos acompañados de fiebre.
Los resultados obtenidos por el estudio permitieron identificar un agente no etiológico en el 28% de los pacientes: un 15% de los mismos presentó enfermedad meningocócica, el 2% manifestó otra infección bacteriana invasiva, el 7% una infección por enterovirus y el 4% una infección por adenovirus.
Durante la investigación pudieron distinguirse 5 variables entre la enfermedad meningocócica y otras condiciones de admisión: hemorragias de piel de aparición característica, distribución universal de hemorragias de piel, un diámetro máximo de una o más hemorragias de piel mayor de 2 mm, condición general pobre (utilizando un esquema de observación estandarizado) y rigidez de nuca.
Cuando se observaron más de dos de estas variables, la probabilidad de identificar un paciente con enfermedad meningocócica fue del 97% y el índice falsopositivo fue de sólo el 12%. Este algoritmo diagnóstico no permitió identificar niños en los cuales la septicemia fue provocada por otras especies bacterianas.