El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) relacionado con trastornos renales afecta al 30% de los pacientes con dicha patología y puede conducir a una enfermedad renal de estadio final (ESRD; 6 al 10%). Investigadores del Hospital Pitie Salpietrere de París, Francia, analizaron la administración de las drogas antirretrovirales en pacientes con el virus de inmunodeficiencia humana (HIV) y nefropatía.
El método de estudio permitió detallar la farmacocinética de las drogas antirretrovirales. Los investigadores examinaron la influencia de la ESRD sobre las diferentes fases del perfil farmacocinético de las drogas a partir de la evaluación de la biocapacidad, la distribución, la proteína fijadora, el metabolismo y la eliminación.
A partir de los datos obtendios, los investigadores formularon recomendaciones sobre las dosis para los inhibidores de la transcripta inversa de los nucleósidos (NRTIs), los no-NRTI y los inhibidores de la proteasa (Pis).
Los investigadores creen que son frecuentes las adaptaciones en la dosificación para los pacientes con insuficiencia renal y que estas correcciones deben ser cuidadosamente realizadas para optimizar la exposición a la droga y reducir el riesgo de efectos secundarios.