El profesor David Coggon, director del Comité Asesor de Pesticidas del Gobierno británico ha explicado que se ha ordenado como "precaución rutinaria la revisión de todos los estudios existentes al respecto".
La hipótesis establece que la exposición prolongada a ciertos pesticidas podría actuar como una toxina nerviosa impidiendo la producción de suficiente cantidad de dopamina.
Numerosos estudios realizados en población rural han mostrado que ésta tiene un riesgo más alto de desarrollar esta enfermedad neurodegenerativa. Sin embargo, Coggan señaló que la mayoría de las evidencias vienen de estudios que se basaban en el interrogatorio memorístico de los participantes acerca de su exposición a estos productos químicos, por lo que sería muy difícil identificar de forma certera a qué productos químicos estuvieron expuestos.
Por otra parte, podríamos encontrarnos con que varios estudios sugieren la relación entre un pesticida específico o una clase de pesticidas. En este sentido, si hubiera evidencia de esta relación podríamos decir que esta hipótesis parece más probable y tendríamos que investigar el asunto con más detalle , explicó el Prof. Coggan.