Según se informa el Dr. Jon Subdo inventó pacientes e historias para el estudio publicado en la prestigiosa revista The Lancet en octubre de 2005. El Dr. Subdo no ha hecho comentarios públicos ante las demandas. Un portavoz del Oslo’s Norwegian Radium Hospital, donde trabaja este médico, dijo que admitió haber falsificado los datos.
La revelación aparece justo unos días después que se publicara en la revista Science by South Korean que el experto en clonación, Hwang Woo-suk, revelara su trabajo como ‘fabricado’.
El portavoz del hospital, Trine Line dijo: “Estamos en shock. Esto es la peor cosa que podría pasarle a una institución de investigación como la nuestra”.
El director de relaciones externas del hospital, Stein Vaaler, agregó que el Dr. Subdo publicó un artículo cuyos datos eran totalmente falsos, en realidad completamente fabricados en su computadora. El periódico noruego Dagbladet informó que de los 908 pretendidos pacientes del estudio del Dr. Subdo, 250 tenían la misma fecha de nacimiento.
El hospital estableció una comisión para investigar por qué el Dr. Subdo falsificó los datos y cómo ese material pasó la revisión de los expertos. La comisión también examinará artículos previos de este investigador, incluyendo dos publicados en New England Journal of Medicine.
El Radium Hospital ha cesado la investigación del Dr. Subdo en el departamento de Oncología y Radioterapia. Los directivos del hospital se encuentran discutiendo si puede continuar tratando pacientes.
El estudio en The Lancet fue titulado “Non-steroidal anti-inflammatory drugs and the risk of oral cancer”, y concluía que el uso a largo plazo de estas drogas podría ayudar a reducir las chances de cáncer oral, incluido fumadores, pero podría también acarrear mayores riesgos de enfermedades coronarias.
El Dr. Richard Horton, editor de The Lancet, declaró que hablaría con los co-autores del estudio para conseguir permiso para una retracción. Describió la fabricación de los datos como un ‘tragedia personal terrible’ para el Dr. Subdo. Sin embargo, negó que hubiera algo fundamentalmente equivocado en el proceso de revisión por pares, sobre las contribuciones a revistas científicas. “El proceso de revisión por los pares es bueno para identificar estudios pobremente diseñados, pero no está pensado para captar investigación fabricada”, expresó. “Igual que en una sociedad no se puede prevenir siempre el crimen, en ciencia no siempre se puede prevenir la fabricación”.