En 1996 Stovall y Summitt concluyeron que se requería un ensayo clínico bien diseñado que examinara los resultados a corto plazo, económicos, y de calidad de vida para determinar el papel de la histerectomía laparoscópica.1 Diez estudios previos, randomizados compararon los resultados de la histerectomía abdominal y la realizada vía laparoscópica (2-11). La mayoría fue realizada en centros de cirugía endoscopia y fueron con pequeños números de pacientes.
Todos estos estudios mostraron una disminución en el tiempo de internación, una disminución del dolor y menor tiempo de recuperación en la vía laparoscópica. Solamente cuatro trabajos randomizados han comparado los resultados de la histerectomía vaginal con la laparoscópica (12-15) mostrando sólo que el tiempo operatorio laparoscópico era mayor. No se conocen trabajos que hayan evaluado la seguridad de este procedimiento. Los autores emprendieron un par coexistente de ensayos controlados aleatorizados para evaluar el rol relativo de la histerectomía Vaginal, Abdominal, y Laparoscópica en la práctica ginecológica rutinaria.
Métodos
Diseño:
Dos ensayos aleatorizados paralelos, multicéntricos. El primero comparó la histerectomía laparoscópica con la histerectomía abdominal (el ensayo abdominal), y el segundo comparó la histerectomía laparoscópica con la histerectomía vaginal (el ensayo vaginal). Ambos ensayos tenían la misma estructura de manejo, criterios de elegibilidad, y medidas de los resultados.
Participantes:
Fueron incluidas las pacientes que necesitaban una histerectomía por condiciones no malignas; se excluyeron las pacientes con patología maligna, con prolapso uterino de 2do o 3er grado o con tamaño uterino mayor a un embarazo de 12 semanas, o con contraindicaciones médicas para cirugía translaparoscópica o sin consentimiento de la paciente.
El seguimiento postoperatorio fue realizado dentro de una institución y por correspondencia a los 4 y 12 meses postoperatorios.
Para minimizar los efectos potenciales debido a la curva de aprendizaje, cada cirujano tenía que haber realizado 25 de cada procedimiento por lo menos. Los casos podrían usarse para enseñar, mientras que el ayudante principal fuera el ginecólogo participante.
Intervenciones:
Los procedimientos quirúrgicos fueron practicados de modo habitual, con cuatro modos de histerectomía laparoscópica: histerectomía laparoscópica, histerectomía vaginal asistida por el laparoscopio, histerectomía laparoscópica supracervical, e histerectomía laparoscópica total. Todas las conversiones fueron documentadas. Cada cirujano estandarizó su práctica respecto a antibióticos, analgesia, anticoagulantes, cuidado anestésico, y consejo acerca de la reasunción de actividades normales encima de los tres tipos de operaciones.
Artículo comentado por la Dra. Alicia Lapidus, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Tocoginecología.