Según informa "International Journal of Cancer", los investigadores pretendieron resumir y cuantificar en su trabajo los resultados de estas relaciones para explicar la inconsistencia de datos previos. Estadísticamente se observaron efectos significativos en tres categorías. Estas incluían estrés causado por la muerte del esposo, por la muerte de un pariente y por la muerte de un amigo/a. Los resultados mostraron un incremento de riesgo del 77% en el primer caso y del 37% y 35%, respectivamente, en los siguientes casos.
"La explicación biológica de estas asociaciones totales podrían obedecer a trastornos de estrés en varias áreas del sistema inmune. Este deterioro de la función del sistema inmune predispone al desarrollo de malignidad", han indicado los autores.
En contraste con estudios previos, los clínicos pueden utilizar estos datos generales a la hora de tomar una sólida posición con respecto a la mujer con cáncer de mama, han asegurado.