Un reciente estudio publicado en el "American Journal of Cardiology" apunta que el uso de estatinas antes de un bypass coronario se relaciona con un aumento de la supervivencia. Sin embargo, los investigadores también indican que tal mejora puede estar también asociada a otros factores, como la medicación para reducir el colesterol.
Un equipo coordinado por el Dr. Brian D. Powell, de la Mayo Clinic en Rochester (Minnesota), analizó el resultado de 4.739 pacientes sometidos a bypass por primera vez entre 1995 y 2001. De ellos, 2.334 pacientes estuvieron con tratamiento hipolipemiante durante los 30 días antes de la cirugía, mientras que el resto no lo estuvo.
Los investigadores encontraron que el tratamiento reductor del colesterol se asociaba a un 36% de descenso en el riesgo de mortalidad en el hospital tras la cirugía coronaria. Pero el equipo apuntó que "los factores de riesgo del paciente y el uso de otros medicamentos cardioprotectores, asociados con el uso de reductores de lípidos preoperatorios parecen explicar la asociación con la mejora en la supervivencia".
Por ejemplo, los pacientes con estatinas y otros medicamentos hipocolesterolémicos eran más jóvenes, con una edad media de 66 años, comparados con los 69 años del otro grupo. El 31% de los pacientes con tratamiento contra el colesterol tenía diabetes; en el grupo sin tratamiento, el 28% que no padecía esta enfermedad. En el grupo tratado con estatinas, el 70% de los pacientes también tomaba beta-bloqueantes, contra el 77% del otro grupo, que no los tomaban.
A pesar del tamaño relativamente grande de la muestra, los autores afirman que "no hemos sido capaces de demostrar que el tratamiento hipolipemiante se asocia de forma independiente a una mortalidad postoperatoria inferior. Sin embargo, los pacientes con estatinas tuvieron un perfil inferior de riesgo".
Con todo, Powell asegura "que es importante seguir un tratamiento hipolipemiante previo a un bypass coronario porque hay beneficios de supervivencia a largo plazo en pacientes con enfermedad arterial coronaria.
American Journal of Cardiology 2007;99:785-789