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Publicado el 15 de marzo de 2005

Esófago de Barrett en pacientes colonoscopiados con y sin pirosis

El objetivo del estudio fue describir la prevalencia del Esófago de Barret en una población voluntaria.

Autor/a: Dres. Rex DK, Cummings OW, Shaw M, Cumings MD

Fuente: Gastroenterology. 2003 Dec;125(6):1670-7.

Antecedentes y objetivos:

La prevalencia  del esófago de Barrett (EB) en la población es incierto. Nuestro objetivo fue describir la prevalencia del EB en una población voluntaria. 

Métodos:

La endoscopia alta (EGD) fue realizada en 961 personas sin historia anterior de EGD, quienes fueron programados para colonoscopia. Los cuestionarios de los síntomas fueron completados antes de la endoscopia. Los especímenes de biopsia fueron tomados del cardias gástrico y de cualquier mucosa columnar extendida 5 milímetros en el esófago tubular y del estómago para la infección por H. Pylori en los 812 pacientes últimos. 

Resultados:

La muestra del estudio fue dirigida hacia personas  con indicación de colonoscopia, varones, y personas con síntomas GI superiores. La prevalencia del EB fue 65 de 961 (6,8%) pacientes, incluyendo 12 (1,2%) EB (EBSL) con el segmento-largo. Entre 556 sujetos que nunca habían tenido pirosis, la prevalencia de EB y EBSL fueron 5,6% y 0,36%, respectivamente. Entre 384 sujetos con una historia de pirosis, las prevalencias de EB y EBSL eran 8.3% y 2.6%, respectivamente. En un análisis univariado, el EBSL era más común en ésos con pirosis que aquellos sin pirosis (P = 0,01), pero el tamaño de la muestra era escaso para permitir el análisis multivariado de predictores del EBSL. En un análisis multivariado, el EB fue asociado con la mayor edad (P = 0,02), la raza blanca (P = 0,03), y el estado negativo para H. Pylori (P = 0,04). En general, el EB no fue asociado a la pirosis, aunque la pirosis era más común en personas con EBSL o segmentos cortos circunferenciales. 

Conclusiones:

El EBSL es muy infrecuente en los pacientes que no tienen historia de pirosis. EBSL es relativamente común en personas de 40 años de edad sin endoscopia anterior, independientemente de la historia de pirosis.