Medical News

/ Published on September 29, 2002

Congreso Argentino de Neurología

Esclerosis múltiple, tema de especialistas

Afirman que hasta uno de cada cinco pacientes está mal diagnosticado. Los fármacos no son intercambiables sin riesgo de consecuencias serias para el enfermo.

"Soy optimista y creo que nuestra generación asistirá al descubrimiento de los factores que disparan las enfermedades autoinmunes y a su óptimo tratamiento."

La afirmación, esperanzadora, pertenece al doctor Edgardo Cristiano, jefe de la sección de Enfermedades Desmielinizantes del Hospital Italiano y uno de los speakers de la jornada que hoy dedica el Congreso Argentino de Neurología a una de ellas, la esclerosis múltiple.

Según el neurólogo, las investigaciones de la última década permitieron enormes avances y se está muy cerca de encontrar las claves que faltan. Esto redundará en beneficio de los 6500 o 7000 argentinos que padecen este mal, una enfermedad crónica caracterizada por ataques del propio sistema inmunológico a la sustancia que recubre los nervios ( mielina ), y que pueden producir distintos grados de discapacidad.

"La esclerosis múltiple se inicia entre los 25 y los 35 años, en plena etapa productiva de la vida -explica Cristiano-. Por eso tiene un enorme impacto tanto en la esfera personal y familiar como la social y económica." Actualmente, aunque no se cuenta con medicamentos o procedimientos capaces de curarla definitivamente, sí se poseen armas terapéuticas para su manejo.

"Antes se pensaba que la enfermedad era inexorablemente discapacitante y el futuro que se les pronosticaba a los pacientes era negro -explica Cristiano-. Sin embargo, se ha demostrado que hasta uno de cada cinco enfermos puede tener una evolución muy benigna; es decir, que después de 10, 15 y hasta 20 años pueden no tener una discapacidad que afecte su vida personal o laboral. El problema grave que tenemos para el pronóstico es que no podemos saber cuál será la evolución individual. Por eso, tenemos que tratar a todos desde un principio."

Según Cristiano, una de las dificultades que plantea la esclerosis múltiple es el diagnóstico. Un estudio realizado en el Hospital Italiano descubrió que el 20% de los consultantes que llegaban con diagnóstico de esclerosis múltiple en realidad padecía una dolencia parecida.

Por eso, se recomienda realizar un interrogatorio exhaustivo de cada paciente. "Hay síntomas sensitivos a los que ni el paciente ni el médico les dan mucha importancia, porque a veces duran quince días y se van -afirma la doctora Liliana Patrucco, vicepresidenta del comité médico asesor de Esclerosis Múltiple Argentina (EMA)-. Es conveniente que el diagnóstico lo hagan médicos con experiencia en estos pacientes."

Otro de los temas álgidos está referido a los medicamentos. Los que surgieron en la última década reducen las recaídas y las lesiones, y retrasan la progresión de la enfermedad. "Los pacientes deberán recibir la medicación indefinidamente o hasta que aparezca algo que demuestre ser mejor", explica Patrucco. Pero, subrayan ambos neurólogos, como cada uno es distinto del otro, está absolutamente contraindicado sustituirlos o cambiarlos.

"A alguien que tiene una buena evolución no se le debe cambiar la medicación porque probablemente empeore o no responda -advierte Cristiano-. No deben ser tomados como genéricos: las drogas son distintas, las dosis son diferentes y la frecuencia de administración, también. Intercambiarlos es una mala manera de ahorrar dinero, porque si ese paciente empeora, el gasto termina por incrementarse."
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