Entrevistas

/ Publicado el 27 de noviembre de 2001

Dr. Héctor Rodríguez Medina, Director de Deportes de la provincia de Mendoza*

"Es fundamental estimular la actividad física"

En su carácter de médico pediatra y especialista en Medicina del deporte IntraMed conversó con el Dr. Rodríguez Medina sobre su trabajo en la Dirección de Deportes de la provincia de Mendoza.

Autor/a: Por IntraMed

Indice
1. La Dirección de Deportes
2. Obesidad y actividad física
3. Sobrepeso en la niñez

¿Cómo repercute en su cartera el hecho de ser el primer director de deportes de profesión médica?

Este hecho significó darle a la provincia una impronta muy importante desde el punto de vista de la salud, estableciendo al deporte como un generador de condiciones de salud. Fue realmente difícil -al principio- armar equipos de gente que entendiera que los profesores de educación física son agentes de salud, y generar programas en consecuencia.
Creamos programas diferentes, por ejemplo, para la tercera edad: no los clásicos recreativos, sino otros que trabajan básicamente sobre las discapacidades de los adultos viejos, con programas médicos y de entrenamiento para ayudarlos a mantener y soportar las condiciones naturales de vida de todos los días. Programas destinados a mantener la fuerza muscular y la flexibilidad como para poder cruzar una calle sin tener inconvenientes: hoy se considera que la tercera causa de accidentes graves en la vía pública ocurre cuando los ancianos cruzan la calle, se les pone la luz en amarillo y no pueden reaccionar. También trabajamos, por ejemplo, para que puedan levantarse de un sillón. Consideramos que la calidad de vida en ellos va de la mano de la autonomía, lo cual requiere de un diseño de entrenamiento particular.

¿Qué otros destinatarios tienen los programas de su Dirección?

Generamos programas para gente con capacidades especiales desde el punto de vista de la medicina del movimiento y algunos muy específicos como asma y deporte, diabetes y deporte; también incorporamos un área de nutrición para trabajar sobre la difusión de conductas alimentarias tendientes a mantener una vida ordenada y a la prevención de enfermedades cardiovasculares, de dislipidemias, del sobrepeso y la obesidad.
Trabajamos con licenciados en educación física, especialistas en biomecánica, en diseño de entrenamiento, médicos y nutricionistas tratando de dar la orientación que desde la medicina del deporte consideramos que debe tener la actividad física. Abarcamos todas las áreas: desde el deporte de alto rendimiento hasta el deporte para la tercera edad.

¿Cómo tomaron los profesionales de la salud estos cambios?

Hubo avances muy importantes: de hecho, se acercaron muchas sociedades médicas a colaborar. Además tratamos de generar una conducta diferente en el colega: la de ver a la persona en movimiento como una posibilidad de llegar a tener autonomía a los 80 años. Esto visto también desde la economía que le significa al estado no tener que asistir a una persona con discapacidad.

Significó interactuar con muchos colegas para demostrarles que un chico asmático no es un chico discapacitado, que puede subir a 4000 metros y hacer una inmersión a 7 u 8 metros sin inconvenientes, que un chico diabético no tiene prácticamente condicionamientos si uno reglamenta bien su actividad y maneja su carga de entrenamiento, que adultos con enfermedades degenerativas (como puede ser la esclerosis múltiple) mejoran muchísimo con programas de entrenamiento adecuados, sobre todo en la parte respiratoria.