"Es una urgencia médica."Así definió el doctor Norbert Gleicher, profesor de obstetricia y ginecología de la Universidad de Yale, Estados Unidos, el diagnóstico de envejecimiento ovárico prematuro en una mujer que consulta al experto en fertilidad porque no logra un embarazo.
"El envejecimiento ovárico prematuro significa que cerca del 10% de todas las mujeres no sigue la curva normal de envejecimiento de los ovarios que experimenta el 90% de las mujeres", dijo a LA NACION el doctor Gleicher, que visitó la Argentina para participar del Simposio Internacional Genética e Inmunología de la Reproducción, organizado por Halitus Instituto Médico.
En estos casos, el declive de la capacidad reproductiva de la mujer no empieza a acelerarse como es habitual más allá de los 37 o 38 años, sino que puede ocurrir a los 20 años, o incluso antes.
"Y si bien en la mayoría de los casos este envejecimiento ovárico prematuro ocurre relativamente despacio, en otros casos la mujer puede llegar a la menopausia en sólo 6 meses -agregó Gleicher-. El problema es que no podemos predecir qué tan rápido será ese proceso, por lo que debemos aconsejarla basándonos en el peor escenario, que es el envejecimiento rápido."
La buena noticia es que hoy un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado permiten obtener tasas de embarazo mucho más altas que las de antaño.
"En un estudio que publicamos recientemente en la revista Fertility & Sterility mostramos que en mujeres de 35 años con envejecimiento ovárico prematuro obtuvimos tasas de embarazo del 32%, lo que es tan bajo como debería ser para esa edad, pero a la vez es sorprendentemente bueno", agregó Gleicher.
Pero un obstáculo frecuente que resta chances de éxito es el diagnóstico, que suele ser tardío.
Edades de la mujer
"Un problema habitual con las mujeres que sufren envejecimiento ovárico prematuro es que muchas veces son diagnosticadas con esterilidad sin causa aparente", comentó el doctor Sergio Pasqualini, director médico de Halitus. "Y esto ocurre incluso en las clínicas de fertilidad", completó Gleicher.
"El diagnóstico puede ser difícil, porque cuando se evalúa la función ovárica de estas pacientes con los tests clásicos los resultados suelen estar en los rangos normales, el problema es que se trabaja con rangos de normalidad universales -explicó Gleicher-. Si uno estratifica los resultados de estos tests según franjas etarias, el diagnóstico de envejecimiento ovárico prematuro se vuelve más fácil."
Además, agregó Pasqualini, "hoy hay otros estudios hormonales disponibles, como el de la hormona antimülleriana, que son iguales o mejores que los tests clásicos que miden la FSH".
En cuanto al tratamiento de este problema de fertilidad, un avance crucial ha sido la introducción del concepto de "tratamiento basado en la edad del ovario". Gleicher, quien propuso este abordaje, explica su significado: "La edad es un factor crucial en la elección del tratamiento de estimulación ovárica, pero en este caso esta decisión debe basarse no en la edad cronológica de la mujer, sino en la edad del ovario".
Así, una mujer de 27 años cuyos ovarios se comportan como si tuvieran 40 años deberá recibir un tratamiento acorde con esta edad. "Eso hace una gran diferencia", concluyó Gleicher.
Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION
Formas alternativas de tratamiento
La estimulación ovárica debe ser personalizada a la respuesta de cada paciente
"La capacidad reproductiva en la mujer comienza a decaer en forma más notoria a partir de los 37 o 38, hasta que a los 51 o 52 años llega la menopausia", recordó el doctor Norbert Gleicher, experto en reproducción de la Universidad de Yale. Pero son muchas las causas que pueden llevar a que una mujer pierda antes de tiempo su fertilidad. El envejecimiento ovárico precoz es una de ellas, aunque existen otras que junto con ésta integran el grupo de las llamadas fallas ováricas tempranas precoces.
"Esto puede ocurrir por muchas causas: por una cirugía o puede haber fallas que se manifiestan en forma abrupta por problemas emocionales, como ser la pérdida de un familiar", comentó el doctor Sergio Pasqualini, director médico de Halitus.
En el caso de Marcela, hoy de 39 años, fue una endometriosis severa lo que planteó dudas sobre sus posibilidades de lograr un embarazo. "Tenía 31 años cuando con mi marido decidimos buscar un embarazo -contó Marcela-. Pasó el tiempo y no quedabamos, por lo que consultamos con mi ginecólogo que me indicó un par de técnicas de fertilización."
"Nada funcionó." Entonces Marcela llegó al consultorio de Pasqualini. "Intentamos una estimulación ovárica suavecita y no pasó nada; después una más fuerte, a la que mis ovarios decidieron responder sólo con 3 óvulos de mala calidad", recordó Marcela.
"Cuando no funcionan los tratamientos habituales, realizamos formas alternativas de manejo del ovario, buscando respuestas más tranquilas, porque cuando un ovario está perezoso y se le dan dosis altas de hormonas puede responder con óvulos de mala calidad -explicó Pasqualini-. Cada mujer es diferente: lo que anda para una puede no andar para otra."
Después de otro año de estimulaciones ováricas, esta vez más suaves, y de un tratamiento de fertilización asistida, Marcela finalmente logró el embarazo. El 18 de marzo de 2004 nació Tadeo. "Cuando empecé a buscarlo mis amigas eran solteras, pero en el transcurso de esos 3 años, se casaron, tuvieron hijos, y para mí era muy duro -recordó Marcela-. Pero valió la pena."