Entrevistas

/ Publicado el 20 de diciembre de 2025

Entrevista con la Dra. María del Sol García Ortegón

Cirugía cardiovascular en América Latina: desafíos actuales y decisiones hacia el futuro

Pionera en trasplante cardíaco liderado por una mujer en México, la Dra. María del Sol García Ortegón describe la evolución tecnológica de la especialidad, la complejidad creciente de los casos y la responsabilidad médica al definir indicaciones y alcances terapéuticos.

Autor/a: Esteban Crosio

Fuente: IntraMed

La cirugía cardiovascular en América Latina se ejerce en escenarios caracterizados por una demanda asistencial sostenida, heterogeneidad en los recursos tecnológicos y pacientes con múltiples condiciones asociadas, factores que condicionan la toma de decisiones quirúrgicas.

Con más de dos décadas de práctica intervencionista, la Dra. María del Sol García Ortegón construyó una trayectoria vinculada a procedimientos de gran complejidad técnica, formación especializada y funciones de liderazgo dentro de la disciplina.

En este diálogo, la especialista reflexiona sobre la evolución en salud, el lugar de las mujeres en la cirugía, los límites reales de la innovación y la necesidad de sostener una mirada ética frente a contextos de máxima exigencia.


Entrevista

¿Cómo fueron tus comienzos en la medicina y qué te llevó a elegir la cirugía cardiovascular?

La vocación por la medicina estuvo presente desde muy temprana edad. Siempre tuve claro que quería dedicarme al cuidado de la salud y, durante la carrera, confirmé un interés marcado por el ámbito quirúrgico. En el internado y luego en la residencia de cirugía general buscaba estar en el quirófano. Fue durante una rotación en cirugía pediátrica cuando conocí la cirugía cardíaca; ese primer contacto definió el rumbo de mi vida profesional.

¿Cómo fue tu recorrido formativo hasta consolidarte en la cirugía cardiotorácica?

Realicé la carrera de medicina en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Luego me formé como cirujana general en el Hospital Central de la Cruz Roja de la Ciudad de México, un centro de primer contacto con pacientes graves que marcó mucho mi formación. Posteriormente ingresé al Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE para realizar la residencia en cirugía cardiotorácica. Allí fui jefa de residentes y más tarde médica adscrita, función que desempeño desde hace más de 26 años.

¿En qué áreas se centra hoy tu práctica quirúrgica y qué procedimientos realizás con mayor frecuencia?

Mi actividad principal es la cirugía cardíaca de adultos. Realizamos cirugía de revascularización coronaria, cirugía valvular, tratamiento de cardiopatías congénitas en adultos, cirugía de aorta, implante de sistemas de asistencia ventricular y trasplante cardíaco. Se trata de procedimientos de alta especialización que requieren equipos entrenados y una evaluación clínica muy cuidadosa.

La cirugía cardiovascular sigue siendo un ámbito con predominio masculino. ¿Cómo atravesaste ese recorrido profesional?

Aún somos pocas mujeres en esta especialidad. En México, de más de 500 cirujanos cardiovasculares, solo 37 somos mujeres. Fui la primera presidenta del Consejo Nacional de Cirugía de Tórax, lo que refleja avances, aunque persisten brechas importantes. En lo personal, tuve la fortuna de contar con mentores que reconocieron mis capacidades y me acompañaron tanto desde lo técnico como desde lo humano. La mentoría es clave para que más mujeres puedan desarrollarse en cirugía de alta especialidad.

En 2017 lideraste el primer trasplante cardíaco realizado por una mujer en México. ¿Qué significó ese momento en tu trayectoria?

Desde el punto de vista quirúrgico fue una evolución natural dentro del equipo de trasplante. Sin embargo, tuvo un impacto simbólico muy fuerte. Decidí aprovechar esa visibilidad para transmitir a estudiantes y residentes que la cirugía de alta especialidad es posible en nuestra región y que las mujeres pueden ocupar estos espacios. Ese caso marcó un antes y un después, no solo en lo personal, sino también en términos de representación.

En una especialidad de tan alta exigencia técnica, ¿qué lugar ocupa el humanismo en la práctica diaria?

El humanismo es central. Trabajamos con personas, con historias y con familias. La técnica es indispensable, pero sin una mirada humana pierde sentido. En escenarios de alta complejidad, donde las decisiones son críticas, el trato digno, la comunicación clara y la empatía son tan importantes como la destreza quirúrgica.

Desde tu experiencia, ¿hacia dónde se dirige la cirugía cardiovascular y cuáles son hoy las patologías más frecuentes?

La tendencia global es avanzar hacia procedimientos menos invasivos. En cirugía cardíaca este proceso ha sido más lento por la complejidad técnica y el uso de circulación extracorpórea, pero la tecnología permitió progresos importantes, especialmente con la cirugía robótica en casos seleccionados. En cuanto a la práctica diaria, la revascularización coronaria sigue siendo la intervención más habitual. También realizamos mucha cirugía valvular, en muchos casos como secuela de fiebre reumática, además de patología congénita y pericárdica.

¿Cuáles son hoy los principales desafíos para la cirugía cardiovascular en América Latina y cómo impactan en la relación con quienes consultan?

Uno de los mayores desafíos es el acceso oportuno a centros de alta especialidad, que suelen estar concentrados en grandes ciudades. Muchos casos llegan en etapas avanzadas, lo que limita las opciones terapéuticas. Al mismo tiempo, el acceso a la información genera expectativas muy altas, incluso sobre el uso de tecnologías como la cirugía robótica. Esto obliga a un trabajo cuidadoso de comunicación para explicar indicaciones reales y alcances posibles.

Para cerrar, ¿qué mensaje te gustaría dejar a las nuevas generaciones de médicos y médicas?

Que nunca digan “no puedo”. Los objetivos se alcanzan con esfuerzo, constancia y formación continua. Y que comprendan la importancia de la donación de órganos: hay muchas personas esperando una oportunidad para seguir viviendo, y ese acto solidario puede marcar la diferencia.


* Dra. María del Sol García Ortegón. Cirujana Cardiovascular. Presidenta del Consejo Nacional de Cirugía del Tórax (CNCT) de México.