Entrevistas

Publicado el 23 de julio de 2013

Entrevista al presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Gastroenterología

Entrevista al Dr. Juan José Suárez

Presente y futuro de la gastroenterología en Ecuador

Autor/a: IntraMed

Juan José Suárez, presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Gastroenterología, Capítulo Pichincha, es crítico sobre esta rama de la medicina en el país.

¿Cuál es el estado de la gastroenterología en Ecuador?

Si bien existen médicos con una sólida formación académica lograda en sumayoría afuera; así mismo hay varios centros gastroenterológicos buenos en todo el país, la gastroenterología tiene dos problemas: uno es que falta formación y por tantoespecialistas, porque en Ecuador solohan sido esfuerzosaislados en cuanto a programas de formación de especialidad, porque no todo el mundo puede acceder a becas, ni puede salir afuera dado los costos que eso significa, y dado que en todas partes el mercado laboral está restringido, porque se está dando prioridad a la propia gente.

El segundo problema es el salto cualitativo que le falta dar a la gastroenterología del Ecuador: debemos empezar a hacer investigación y a publicar nuestra experiencia, y a tener presencia en el concierto latinoamericano, panamericano e  internacional.

¿Qué falta para que nuestros médicos publiquen?

Una de las cosas que complica para la investigación y las publicaciones es que, en cierto modo, nos falta que el sistema trabaje a favor de la investigación. Al investigador no se le reconoce, no se le paga bien. No se puede, a veces, con la carga asistencial que tienen los médicos, sobre todo en los servicios públicos o semipúblicos, al mismo tiempo pretender que hagan docencia e investigación. Adicionalmente tiene que haber un sistema piramidal en nuestros hospitales por el cual a parte del jefe de servicio existan médicos adjuntos, existan residentes en formación de todos los niveles lo cual permite que haya una supervisión, una enseñanza de escala y, por tanto, también los pacientes cuando entran a ese servicio sean automáticamente protocolizados a líneas de investigación. Esto es fundamental.

La investigación no es gratis, requiere de recursos, y este es el otro gran limitante que tenemos nosotros; es decir, hasta ahora ha habido recursos limitados para docencia y asistencia, peor para investigación. Hasta ahora la investigación en nuestro país ha sido una cuestión medio personal, voluntaria, de afición…

¿En Ecuador no ha habido grandes proyectos de investigaciones médicas?

No hay líneas de investigación en las instituciones. Y otra cosa que ocurre en gastroenterología, y este puede ser el gran paso que dé Axxis Gastro, independiente de que sea privada, es que la gastroenterología ahora es demasiado amplia, tiene varias subespecialidades, es decir no se puede dominar todo.

La investigación puede surgir cuando la gente se dedica a tópicos precisos, los cuales domina y sobre los cuales pueden surgir preguntas, ideas, y pueden surgir proyectos de investigación. Si uno se dedica a la gastroenterología global o a todo abarca mucho y poco aprieta, entonces es difícil dominar, y por tanto que surjan proyectos de investigación a menos de que tengan un mérito y un peso como para ser publicados y para tener presencia internacional.

¿Cuál sería el futuro de la gastroenterología en Ecuador?

Yo creo que, suena triste decirlo, pero va a depender de las nuevas generaciones de médicos, de esos jóvenes gastroenterólogos, y en ese sentido, por ejemplo Axxis Gastro ha tenido la visión de que aunque hayan algunas cabezas visibles, esas cabezas probablemente están en la cúspide de su profesión, pero dentro de poco tendrán que dar paso a las nuevas generaciones.Hay gastroenterólogos jóvenes muy bien formados, muy motivados, con dedicación exclusiva a campos específicos de acción. Por eso, yo soy optimista en ese sentido.

Pero tendrán que darse también hechos coyunturales que no dependen de nosotros, de los médicos, ni siquiera de las instituciones, sino del sistema de salud para que en Ecuador se privilegie el conocimiento, la investigación, la creación, y que no seamos exclusivamente consumidores de información, sino creadores de información. Para empezar, debemos conocer nuestra propia realidad, y no adaptar la realidad de otros sin ni siquiera juzgar si eso es aplicable o no. Entonces, es una necesidad nacional que ya no se puede postergar más.

¿Algo que usted quisiera destacar para que los médicos de Intramed lo tomen en consideración?

El quehacer de los médicos está al servicio de nuestros pacientes, pero si queremos dar un servicio de eficiencia, de calidad, y además de calidez eso depende muchísimo de los recursos que tengamos, de la formación que hayamos tenido, de la capacidad que tengamos de estar permanentemente actualizados, de un reconocimiento por parte de la sociedad. Hoy, por ejemplo, entristece ver que la tendencia es a perseguir al médico y a penalizar al médico.

¿Cuál debería ser ese reconocimiento del que habla?

Los médicos somos seres humanos y podemos cometer errores, pero de ahí a que nosotros seamos, primero, culpables o se penalice la práctica médica y se crea que siempre existe mala fe, negligencia o espíritu de lucro me parece que es un flagrante error y una tergiversación de la realidad.

Hay malos médicos como hay malos profesionales en otros campos, y esa gente si es que realmente comete errores por negligencia, por no estar preparada, por ser audaz y hacer una cosa para la cual no tiene la competencia suficiente, debe ser perseguida con todo el rigor de la ley.

Pero de ahí a creer que todos estamos en esa circunstancia me parece que es estar fuera de la realidad, y lamentablemente si es que las leyes que deben haber de buena y mala práctica médica son desarrolladas por personas que no conocen la medicina, por abogados… las que más van a lucrar son las aseguradoras, es decir, terceras personas que harán negocio de las demandas potenciales de los pacientes. La situación sería catastrófica porque lo único que se lograría es que la gente, en este caso los médicos, o no hagan procedimientos por el temor o miedo a lo que les pueda suceder, aunque el paciente los necesite, o en otros casos que la medicina se encarezca brutalmente porque se actuaría desde un punto de vista defensivo, pidiéndose más cosas de las que son estrictamente necesarias, lo cual el sistema de salud es el que pagaría, es decir todos los ecuatorianos a través de nuestros impuestos.