La presencia de endotoxinas circulantes es común durante una sepsis pero su valor pronóstico es pobre. Se estudió la hipótesis de que falta de correlación con los resultados podría estar relacionada en parte a la presencia de anticuerpos antiendotoxina circulantes.
En una unidad de terapia intensiva médica de 14 camas de un hospital de enseñanza terciario de 821 camas, se evaluó prospectivamente las endotoxinas y los anticuerpos antiendotoxina en pacientes con sepsis severa o shock séptico. Las muestras sanguíneas para determinar las endotoxinas circulantes y los anticuerpos antiendotoxina fueron analizadas cuando se diagnosticó el cuadro de sepsis severa o shock séptico (día 0) y luego en los días 1, 2 y 4.
Las mediciones diarias de anticuerpos antiendotoxina no discriminaron a los sobrevivientes de los fallecidos. No se observó depleción de anticuerpos. Sin embargo, durante el período de seguimiento, el nivel del anticuerpo inmunoglobulina (Ig)M antiendotoxina aumentó entre los sobrevivientes pero disminuyó entre los que no sobrevivieron (51.2 vs. -44.8 MU/mL, P = .007). La endotoxina circulante fue detectable en 9 de 17 pacientes en el momento de la inclusión pero ni el valor basal ni las mediciones secuenciales correlacionaron con el resultado.
Estos resultados sugieren que durante una sepsis severa y shock séptico, la endotoxina circulante es un marcador pronóstico pobre mientras que la detección de un incremento en los niveles del anticuerpo Ig M antiendotoxina podría identificar a los sobrevivientes. Este incremento en los niveles del anticuerpo IgM podría atribuirse a una reactivación del sistema inmune.