El transplante del lóbulo derecho de un hígado proveniente de un donante adulto en un paciente también adulto ha sido efectuado en forma cada vez más frecuente en los Estados Unidos. Aunque el uso de injertos de donantes vivos es una práctica estándar en el transplante en niños, su uso en adultos permanece controversial.
Material y métodos
Para estudiar el uso del transplante hepático de un donante vivo, los autores enviaron un cuestionario con 24 ítems a todos los programas de transplante de hígado en los EE.UU. Los datos sobre indicaciones, evaluaciones y resultados fueron analizados con el uso de métodos uni y multivariados. Los datos de los procedimientos recientes fueron recolectados del Scientific Registry of Transplant Recipients y directamente de los programas de transplante.
Resultados
Los cuestionarios fueron devueltos por 84 de los 122 programas (69%) describiendo los resultados de 449 transplantes parciales de hígado, adulto-a-adulto, de dadores vivos que fueron realizados en 42 centros. Catorce centros habían realizado más de 10 transplantes cada uno y en conjunto fueron responsables por el 80% del total.
Los centros que efectuaron estos transplantes también realizaron más transplantes de dadores cadavéricos y más transplantes de donantes vivos en niños, que aquellos que no efectuaron el procedimiento adulto-a-adulto (P=0.002 y P=0.001, respectivamente).
Un total de 45% de los donantes potenciales que fueron evaluados, donaron un lóbulo de su hígado; 99% de esos donantes estaban genética o emocionalmente relacionados con el receptor.
Las complicaciones en los donantes fueron más frecuentes en los centros que realizaron la menor cantidad de transplantes provenientes de donantes vivos en adultos e incluyeron complicaciones biliares que requirieron intervención (en el 6%), reoperación (en el 4.5%) y ocasionaron una muerte (0.2%).
Entre los receptores, 1.6% no reunieron los criterios para recibir un transplante cadavérico y el cáncer, el re-transplante y la insuficiencia hepática aguda fueron indicaciones poco frecuentes para el transplante proveniente de un donante vivo. Las complicaciones biliares ocurrieron en el 22% de los receptores y las vasculares en el 9.8%.
Conclusiones
El transplante hepático adulto-a-adulto proveniente de un donante vivo se realiza cada vez más en los EE.UU., pero se concentra en unos pocos centros de gran volumen. La mortalidad entre los donantes es baja, pero las complicaciones entre ellos son relativamente comunes.
Artículo comentado por el Dr. Rodolfo Altrudi, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cirugía General.