Un reciente estudio de la University of Arkansas for Medical Sciences (Estados Unidos) ha revelado que las mujeres que fuman durante el inicio del embarazo son más propensas a tener hijos con defectos cardíacos congénitos.
Los Investigadores estudiaron a 566 bebés que tenían un defecto cardíaco congénito (DCC) y 491 que no lo tenían. En el estudio se incluyó también a sus padres.
Los autores concluyeron que las mujeres que fumaban desde el mes anterior a la concepción y hasta el final de su primer trimestre tenían un 60% más de probabilidades de tener hijos con un DCC. Este aumento en el riesgo fue evidente aun si las mujeres tomaban vitaminas prenatales y limitaban su ingesta de alcohol, y ocurría independientemente de la edad o la raza.
El estudio, cuyos resultados se presentaron en la reunión anual de la American Heart Association, celebrada en Chicago, indica asimismo que las mujeres al comienzo del embarazo expuestas como fumadoras pasivas también aumentaba el riesgo de DCC en sus futuros hijos.
"Las estructuras básicas del corazón se desarrollan desde el comienzo del embarazo, antes de que muchas mujeres se den cuenta de que están embarazadas", explicaron los investigadores. "Así, incluso si una mujer deja de fumar a las seis semanas o más tarde, su feto aún habrá estado expuesto a los efectos nocivos de fumar durante el desarrollo cardíaco".