Arte & Cultura

/ Publicado el 3 de marzo de 2003

Sonidos premiados

El viaje de Norah

¿Quién es esta chica que, sentada frente a un piano, vestida de negro y con un leve temblor en la voz brilló en la última entrega de los premios Grammy, los más importantes de la música pop actual? En esta nota, algunos de sus secretos.

Autor/a: Por IntraMed

En 1997 Norah Jones era una desconocida. Pero en aquel año ganó el premio que le dio a su carrera el envión necesario para, a los 17 años, seguir desarrollando su talento y su voz hacia niveles cada vez más altos. Dicho premio fue el Down Best Student y lo ganó en dos categorías: "Mejor vocalista de jazz" y "Mejor composición original".
Los reconocimientos seguirían hasta alcanzar 8 Grammys, entre ellos el Grammy a la "Mejor canción" por Don't know why y el "Álbum del año" por Come away with me en la última entrega de los premios -hace pocas semanas.

Admiradora de Billie Holiday y Bill Evans, comenzó su carrera realizando standards de jazz en restaurantes de Nueva York, ciudad a la que se mudó luego de pasar su infancia en Texas junto a su madre (nunca se trató con su padre, el músico Ravi Shankar). Fue también en Nueva York donde comenzó a componer, a perfeccionarse al piano y a acercarse al jazz gracias a músicos que fue conociendo en el circuito de clubes hasta, finalmente, formar su propia banda junto a Jessie Harris en guitarra, Lee Alexander en bajo y Dan Reiser en batería. Tanto Harris como Alexander han sido responsables, junto a Jones, de casi la totalidad de los temas de Come away with me, el álbum debut que fue editado en 2002 por el sello de jazz Blue Note.

Cabe aclarar que si bien en todo el álbum su música coquetea con el jazz, no es un disco de jazz (ella se ha encargado de aclararlo a la prensa). También se perciben elementos del country, del folk y del blues, entrelazados con una producción pop, que pondera la melodía antes que perderse en arreglos complejos.
El hecho de haber firmado con un sello como Blue Note le dio a Jones la posibilidad de evitar la presión de ser "el próximo fenómeno", para poder desplegar un estilo propio que sugiere pinceladas  de diferentes cantantes femeninas: el carisma vocal de Rickie Lee Jones, el dominio de sutilezas de Sade en lo musical y la sofisticación de Diana Krall en algunos arreglos.

En cada tema de Come away with me queda claro que, aunque suene algo redundante, su música es su propia voz y con ella va moldeando las canciones con mucha simpleza mientras los músicos generan una base en la que Jones se desplaza plácidamente. Esto se evidencia en el tema que da nombre al disco o en Cold cold heart. La guitarra de Harris es muy buen partenaire en Feelin' the same way y el piano de Norah cobra sentimiento en composiciones como Turn me on, donde el blues muestra su rostro de manera más clara.

Quizás vengan más premios, pero eso no es lo que realmente importa de la carrera de Norah Jones; importa hacia donde va su música, qué caminos tomará y qué melodías irá dejándonos en su viaje.

Crea una cuentao iniciar sesión para continuar con la lectura