Arte & Cultura

/ Publicado el 10 de julio de 2007

Festival

El Théâtre du Soleil, una experiencia conmovedora en Bs. As.

La oportunidad de acceder a un espectáculo único en el marco del próximo Festival de Teatro de Buenos Aires.

Autor/a: Intramed

Desde hace varios años el festival de Teatro de Buenos Aires ofrece la oportunidad de acceder a espectáculos del más alto nivel mundial en la ciudad. En esta oportunidad uno de ellos se destaca por su jerarquía y el alto impacto que produce en el espectador.

El Théâtre du Soleil reclama la atención con todos los sentidos. Es danza, teatro, música y una extraordinaria poética del espacio escénico. Nadie que se sepa sensible al estímulo de la belleza y la estética cuidada hasta la exasperación debería perder la oportunidad de vivir esta inolvidable experiencia.

El encuentro de teatro, danza y música se desarrollará entre el 4 y el 23 de septiembre próximos. Este año las historias de vida serán el tema central.

Ariane Mnouchkine y el Théâtre du Soleil

Ariane Mnouchkine es puestista y directora de la compañía del Théâtre du Soleil que fundó en 1964 con sus compañeros de la ATEP (Asociación Teatral de Estudiantes de París). El Théâtre du Soleil se constituyó como una compañía joven, cosmopolita, que inventa nuevos modos de funcionamiento y privilegia el trabajo colectivo. Su objetivo fue establecer nuevas relaciones con el público y distinguirse del teatro burgués para hacer uno popular de calidad. Su trabajo se formula como una indagación sobre la capacidad del teatro para representar la época actual. Este compromiso hacia las cuestiones importantes, tanto políticas como humanas en general, se mezcla con la búsqueda de grandes formas de relatos que hace confluir Oriente y Occidente. Cautivada por la noción de “compañía de teatro” como una tribu o familia, Mnouchkine produjo la ética del grupo sobre reglas elementales: todos cobran lo mismo y el reparto definitivo de un espectáculo se decide después de que los actores ensayaron los diferentes papeles. Es una de las últimas compañías que en Europa funciona como tal.

En 1964 estrenaron su primer espectáculo Les petits bourgeois de Maxime Gorki, adaptación de Arthur Adamov, en la M.J.C de la Porte de Montreuil. Luego vinieron Capitaine Fracasse (1965), basado en Teófilo Gautier; La cuisine (1967) de Arnold Wesker; Sueño de una noche de verano (1968) de Shakespeare, adaptación de Philippe Léotard; y Les clowns (1969), en colaboración con el Teatro de la Comuna de Aubervilliers. En 1970, el Théâtre du Soleil se instaló en la Cartoucherie del bosque de Vincennes, lugar que la compañía usaba para ensayar y que transformó en teatro. Además presentaron en el Piccolo Teatro de Milán 1789, espectáculo sobre la Revolución Francesa; su segunda parte, 1793, se estrenó tres años después en la Cartoucherie. En 1974 Mnouchkine filmó su primera película sobre esta obra, ofreciendo un testimonio inédito sobre el trabajo del Théâtre du Soleil de esa época. Un año después la compañía estrenó L'age d'or, première ébauche que usaba las máscaras de la Commedia dell'Arte para contar el mundo contemporáneo. En 1977 Mnouchkine realizó la película Molière, ou la vie d'un honnête homme, con los actores del Théâtre du Soleil y otros como Jean Dasté. Este proyecto contó con la participación de la televisión (Antenne 2 y la RAI ), hecho inédito en el cine francés. Dos años más tarde el Théâtre du Soleil presentó la obra Mephisto, ou le roman d'une carrière (1979), basado en Klaus Mann, adaptado por Mnouchkine.

A partir de 1981, la compañía entró en un período que combinó la investigación sobre el teatro contemporáneo y la necesidad de volver a las fuentes teatrales. Empezaron a trabajar los dramas históricos de Shakespeare. El resultado fue la puesta de Ricardo II (1981), de Noche de reyes (1982) y de la primera parte de Enrique IV (1984).

En 1985 Ariane Mnouchkine comenzó una colaboración con Hélène Cixous que continúa vigente. Esta autora escribió varias obras para la compañía. De ella el Théâtre du Soleil estrenó ese año L'histoire terrible mais inachevée de Norodom Sihanouk, roi du Cambodge, tragedia contemporánea sobre Camboya poco antes del genocidio. Dos años más tarde presentó también de Cixous L'indiade, ou l'inde leurs reves, drama histórico sobre el nacimiento de la India moderna y su división en 1947. En 1989, a pedido de la Assemblée Nationale, la compañía realizó La nuit miraculeuse, un cuento de Navidad humanista para celebrar el bicentenario de la Revolución Francesa.

Entre 1990 y 1992, el Théâtre du Soleil presentó el ciclo de las Átridas: Ifigenia en Aúlide de Eurípides y La Orestíada de Esquilo (Agamenón en 1990, Las coéforas en 1991 y Las euménides en 1992). Después estrenó La Ville Parjure, ou le réveil des erinyes (1994) de Hélène Cixous, del que se realizó un film dirigido por Catherine Vilpoux compuesto por imágenes del espectáculo y los documentos de archivo que dan cuenta del escándalo de la sangre contaminada en el que se basó el texto; Tartufo (1995) de Molière, cuyo proceso de creación originó el documental Au soleil même la nuit, scènes d'accouchement dirigido por Eric Darmon y Catherine Vilpoux; Et soudain des nuits d'éveil (1997), creación colectiva que incluye a Hélène Cixous que trata sobre el exilio y el aniquilamiento del pueblo tibetano; Tambours sur la digue (1999) de Hélène Cixous, llevada a cabo en forma de obra antigua para marionetas y representada por actores, de la que Ariane Mnouchkine hizo una adaptación cinematográfica en 2001 en la Cartoucherie con los actores del Théâtre du Soleil; y Le dernier caravanserail (odyssées), espectáculo-río sobre los destinos de los refugiados del mundo que consta de dos partes Le fleuve cruel y Origines et destins.

Desde los '70 el Théâtre du Soleil se transformó en una de las mayores compañías de Francia por la cantidad de artistas que alberga (más de setenta por año) y por su proyección internacional. Actualmente es una de las más prestigiosas en el panorama internacional al punto de considerársela “la Meca del Teatro Mundial”. Por primera vez esta mítica compañía se presentará en América Latina. 


LES ÉPHÉMÈRES
Un espectáculo del Théâtre du Soleil
 
La obra

Extractos del encuentro de Ariane Mnouchkine con el público sobre el espectáculo Les Éphémères que se llevó a cabo el 20 de octubre de 2006 en el Théâtre du Soleil:

El primer día

“_ (...) Tenía la intención confusa de hacer un espectáculo que hablara sobre los salvadores, sobre los instantes salvadores. No nos matamos todo el tiempo, nos salvamos, nos soportamos, nos curamos y también nos educamos. A pesar de todo, los seres humanos nos reunimos para vivir juntos. Antes de hablar con los actores, me había dado cuenta de que, para hacer un espectáculo sobre la belleza de los hombres y las mujeres, tenía que llegar a imaginar su desaparición. Así empezamos a trabajar: con la cercanía y la certeza de que íbamos a desaparecer (...)”

El tiempo recuperado

“_ (...) Estamos haciendo un espectáculo que habla del instante: del presente que ya no es presente en el momento en el que pronuncio la palabra presente. Quizá, también, de la belleza de los seres, de lo difícil que nos resulta acercarnos a esa belleza y de que cuando a veces nos damos cuenta de que un instante es bello, entendemos que ya pasó. (...)”

“La apuesta a las similitudes”

“_ (...) Nosotros, a veces, no sabemos muy bien qué es este espectáculo que estamos montando. Por supuesto hacemos el espectáculo: nos levantamos todas las mañanas para venir y trabajar muchas horas. Pero también, en cierta forma, el espectáculo nos llega. Nos llega por Shakespeare, por Sihanouk, por Gandhi o por Nehru; nos llega por médicos corruptos que venden sangre contaminada; nos llega por Tartufo o por refugiados e inmigrantes que nos cuentan sus historias. Lo que nos es difícil confesar y admitir es que este espectáculo nos está llegando por 'nosotros'. Y así, en cierta forma, por 'ustedes'. Por sus similitudes (...)

De lo que estamos seguros es de que esos instantes que hemos creado son muy cercanos a los instantes que ustedes han creado (...) que nuestros amores, nuestras pasiones, nuestras esperanzas, son también como las de ustedes (...)

Evidentemente estamos trabajando sobre lo concreto: lo concreto de nuestras vidas; lo concreto de nuestras madres, de nuestros padres, de nuestros abuelos. Lo concreto de su ausencia, de los momentos en los que nos hicieron bien y aquellos en los que nos hicieron mal. ¡También de los momentos en los que nosotros les hicimos bien o mal! (...)”

En el desorden

“_ ¿Dónde sucede?
_ En Francia. ¡Eso también es sorprendente! Sucede en Francia, sucede aquí, sucede hoy, aunque, obviamente, hay narraciones, recuerdos, visiones del pasado. Es un espectáculo que está vivido por gente de hoy.
_ ¿Quiénes son los efímeros (les éphémères)?
_ ¡Los seres humanos! Nosotros somos los efímeros.
_ ¿Existe un texto escrito?
_ No.
_ ¿Existe una trama única?
_ No hay trama única. Es un espectáculo que está hecho (...) de cosas que surgen espontáneamente de cada uno de los actores, de nosotros, de todos nosotros, que se mezclan, se entretejen (...) Hay una unidad, pero no existe un guión, no hay vínculo (...) Las piezas no encajan, son cosas que emergen en la superficie (...) Son miradas parciales, más que un encadenamiento de sucesos (...)”

¿Dónde está el teatro?

“_ Usted habla mucho de la experiencia, de lo concreto, de lo vivido, de la transmisión. Uno casi tiene la impresión de que sólo estamos en lo real. Y, entonces, ¿dónde está lo imaginario, lo soñado?

_ Me hice esas preguntas en determinado momento de nuestro trabajo. De hecho, me las hice también con nuestro espectáculo anterior Le dernier caravansérail: el miedo a lo real.
'¡Cuidado! ¿Dónde está la poesía? ¿Dónde está el teatro?' Y después me tranquilicé. No; es teatro. Pero en este espectáculo hay una relación con lo preciso del instante vivido. Quizá vamos a decir 'vivido' más que 'real' porque, después de todo, diría que hay en lo vivido una parte de sueño. Tal vez no siempre de sueño, pero sí una parte de imaginario, de fantasía y de mitología (...)”

Propuesta:
Ariane Mnouchkine

Episodios soñados, invocados, evocados, improvisados y puestos en escena por:
Shaghayegh Beheshti, Duccio Bellugi-Vannuccini, Charles-Henri Bradier, Sébastien Brottet-Michel, Juliana Carneiro da Cunha, Virginie Colemyn, Olivia Corsini, Delphine Cottu, Marie-Louise Crawley, Eve Doe-Bruce, Emmanuel Dorand, Maurice Durozier, Camille Grandville, Astrid Grant, Emilie Gruat, Dominique Jambert, Jeremy James, Marjolaine Larranaga y Ausin, Virginie Le Coënt, Jean-Jacques Lemêtre, Elena Loukiantchikova-Sel, Vincent Mangado, Alexandre Michel, Alice Milléquant, Ariane Mnouchkine, Serge Nicolaï, Seietsu Onochi, Pauline Poignand, Matthieu Rauchvarger, Francis Ressort, Andreas Simma.

Los niños : Nathan Agranat, Ruben Delgado, Nina Gregorio, Amalia Guis, Orane Mounier, Simon Rousteau.

Música:
Jean-Jacques Lemêtre

Diseño del espacio:
Ariane Mnouchkine

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