No será una catástrofe ambiental, ni una guerra común. Pero, si la tendencia del consumo del tabaco continúa, el tabaquismo matará a mil millones de personas durante este siglo. Diez veces más que la cantidad de muertes causadas por fumar durante el siglo pasado. La advertencia fue lanzada por la Unión Internacional contra el cáncer, los Centros para el Control y la Prevención de enfermedades y la Asociación Americana del Cáncer, que hicieron un atlas del tabaco y otro del cáncer.
Con las evidencias científicas como resguardo, las tres organizaciones salieron a puntualizar que el tabaco (en cualquiera de sus formas de presentación, desde su consumo en pipa hasta los cigarrillos light) es "el único producto que mata a más de la mitad de sus consumidores". La mitad de esos fallecimientos ocurren cuando los consumidores tienen entre 30 y 69 años.
El humo del cigarrillo tiene más de 4.000 sustancias químicas dañinas, que pueden llevar al desarrollo de cáncer, infartos, ataque cerebral, enfisema pulmonar y úlceras estomacales, entre otras enfermedades. Entre los diferentes tipo de cánceres, el de pulmón es el más frecuente: 10,9 millones de nuevos casos por año.
Durante el siglo XX, el tabaco causó la muerte de 100 millones de personas. Esa cifra trepará entonces a mil millones durante este siglo si sigue aumentando la cantidad de fumadores. Hoy fuman cigarrillos casi mil millones de hombres. El 50% de los fumadores varones se encuentra en países en vías de desarrollo. En tanto, fuman 250 millones de mujeres en el mundo (el 9% está en países subdesarrollados). Si el consumo de cigarrillos por los adultos se redujese al 50%, se calculó que se evitarían 300 millones de muertes en los próximos 50 años.
Judith Mackay, consultora de la OMS, reconoció que hubo avances desde 2002, como el Convenio Marco de control del Tabaco, el primer tratado de salud pública mundial que promociona la creación de ambientes cerrados totalmente libres de humo (el Congreso argentino aún no se tomó el trabajo de ratificar este tratado, aunque se mueren 40.000 personas por tabaquismo). Ya no existen dudas de que ni los sistemas de ventilación más modernos ni la separación de áreas entre fumadores y no fumadores son útiles para proteger la salud de todos.