Noticias médicas

/ Publicado el 13 de noviembre de 2007

Lo revela una investigación finlandesa

El sobrepeso mina el tratamiento contra la artritis

Reducen significativamente los efectos de los medicamentos.

BOSTON.- Mantener un peso saludable y llevar una vida físicamente activa. Esas son metas que deben plantearse las personas con artritis reumatoidea si no quieren que el exceso de peso atente contra la efectividad de su tratamiento, dijeron los autores de un estudio presentado en el 71er. Encuentro Científico Anual del Colegio Americano de Reumatología, que reunió hasta anteayer en esta ciudad a más 14.000 profesionales de la salud.

El sobrepeso y, más aún, la obesidad son dos condiciones capaces de reducir significativamente los efectos de los medicamentos que habitualmente se emplean para tratar esta enfermedad inflamatoria crónica que daña las articulaciones. A mayor índice de masa corporal -halló el estudio realizado por reumatólogos finlandeses- son menores las posibilidades de que el tratamiento logre la remisión de la enfermedad.

"Cuando miramos la respuesta de los pacientes al tratamiento y la relacionamos con el índice de masa corporal observamos que la posibilidad de alcanzar la remisión de la enfermedad se reducía -comentó a LA NACION la doctora Marjatta Leirisalo-Repo, investigadora del Hospital Universitario de Helsinki, Finlandia, y principal autora del estudio-. Y esto ocurría incluso cuando los pacientes tenían un ligero sobrepeso."

Leirisalo-Repo y sus colegas llegaron a esta conclusión tras estudiar a 100 pacientes con diagnóstico reciente de artritis reumatoidea. Los voluntarios recibieron tratamiento con distintos medicamentos, ya sea las llamadas drogas antirreumáticas modificadoras de la enfermedad (Dmard), que constituyen el estándar de tratamiento de la artritis reumatoidea, o los llamados agentes biológicos, más modernos, que suelen ser indicados cuando los pacientes no responden al tratamiento convencional.

Después de 12 meses de tratamiento con Dmard, el 58% de los pacientes con índice de masa corporal normal se encontraba en remisión -esto es, sin síntomas y sin signos de progreso de deterioro articular-; entre los que tenían un índice de masa corporal que indicaba sobrepeso sólo el 35% alcanzó la remisión, mientras que entre los obesos sólo se logró en el 25% de los casos. Sin embargo, en el grupo de pacientes que recibieron agentes biológicos el exceso de peso no tuvo efectos negativos sobre las probabilidades de lograr la remisión.

"Existía evidencia previa de que la obesidad, al incrementar la grasa corporal, tiene efectos inflamatorios, pero nunca antes se había relacionado la respuesta al tratamiento con el índice de masa corporal", explicó la doctora Leirisalo-Repo. En relación con el efecto obtenido con los agentes biológicos, agregó: "Uno debería estar advertido de que si el paciente tiene sobrepeso o es obeso tiene que elegir un tratamiento muy activo, y si no responde, los biológicos están allí para ser usados".

Por su parte, la Fundación de la Artritis de los Estados Unidos emitió un comunicado con comentarios de los resultados del estudio en el que se reafirma la importancia de que los pacientes controlen su peso y mantengan un estilo de vida físicamente activo. "Cuando yo estudiaba reumatología, a los pacientes se les aconsejaba que no realizaran mucha actividad física por temor a que las articulaciones se destruyeran -recordó la reumatóloga finlandesa-. Hoy hay evidencias de que si la persona con artritis reumatoidea es físicamente activa y hace ejercicio aeróbico sus articulaciones estarán mejor, porque sus músculos estarán mejor. Incluso se puede reducir la destrucción de las articulaciones", concluyó.

Por Sebastián A. Ríos
Enviado especial

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