Medical News

/ Published on April 26, 2006

Cumbre médica en Solís

El SMU propone limitar el egreso de médicos y exigirle más a estudiantes

Estudios ubican a Uruguay entre los países con más médicos por habitantes.

Medicina: una de las facultades superpobladas de estudiantes
 
El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) manifestó su preocupación por el número creciente de profesionales de la medicina en el país, y elaboró una propuesta para aumentar las exigencias a los estudiantes que ingresan a las distintas carreras de la Facultad de Medicina, y estipular topes en cada una de ellas. La iniciativa, elaborada por Antonio Turnes, Luis Lazarov y Julio Lorente, será uno de los documentos a estudiar en las III Jornadas del Solís del SMU, encuentro que se realizará este fin de semana en Solís.
Ese documento recoge varios estudios que dan cuenta de la cantidad de médicos que existen en Uruguay. Uno de ellos, realizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ubica a Uruguay como el segundo país con el mayor número de médicos por cada 10.000 habitantes después de Cuba. Según la OPS, en 1999 Uruguay tenía 37 médicos cada 10.000 habitantes; Estados Unidos tenía 28 médicos cada 10.000 habitantes, Argentina 27, Canadá 23 y Brasil 14. Según proyecciones que contiene el informe, en 2010 Uruguay tendrá 47 médicos por cada 10.000 habitantes. Las proyecciones estiman también que el total de médicos en actividad pasaría de 13.000 en 2003 a casi 21.000 en 2020.
Como “soluciones a la problemática” que el aumento del número de médicos significa para el gremio, el documento del SMU propone brindar un curso nivelador a los estudiantes que se inscriben en las carreras de Medicina, y aumentar las exigencias y los cupos para cursarlas. El documento afirma que si bien algunas escuelas de la facultad ya establecen cupos, esto “resulta inequitativo para quienes ingresan con distintos niveles de formación por deficiencias del sistema y no propias”.
Para compensarlo, los autores consideran necesario “un curso de introducción y nivelación” para los estudiantes que ingresan a todas las carreras de Facultad de Medicina, seguido por una “prueba general” que “permita evaluar los conocimientos adquiridos durante el curso y establecer un ordenamiento” de los alumnos. La iniciativa establece que según el lugar en que el alumno se ubique en ese ordenamiento, tendrá mayor o menor prioridad para elegir una de las carreras que ofrece la facultad, hasta que se agoten los cupos. Estos deberán establecerse según la capacidad de la carrera de recibir a esos jóvenes, y las “necesidades proyectadas de cada una de las profesiones”, propone la iniciativa.
Sostiene que estas medidas se proponen combatir el “desnivel” que presentan los estudiantes que inician su formación, y prevenir las futuras “frustraciones de estudiantes, que al culminar su carreras se encuentren sin posibilidades de ejercer, por un número excesivo de profesionales, lo que lleva a la precarización del trabajo profesional y envilecimiento de sus retribuciones”.

Encuestas

En 1995 el SMU y la Federación Médica del Interior (Femi) transmitieron a la Facultad de Medicina el resultado de un plebiscito que cada gremial realizó en forma independiente para definir la posición del sindicato respecto a los cupos en sus carreras. La propuesta de “adoptar medidas tendientes a planificar y racionalizar la formación de nuevos médicos según las necesidades asistenciales del país y la posibilidad de brindar una correcta formación”, sumó 3.205 votos en las dos gremiales, frente a los 1.810 votos de médicos que prefirieron “que se mantenga el ingreso irrestricto” a la facultad.
La preocupación del SMU por el crecimiento del número de médicos se reflejó en sucesivas encuestas promovidas por la gremial. En 1990, el 32,5% de los encuestados opinó que existía un número “sobredimensionado” de médicos, el 21% se pronunció a favor de limitar la matrícula en la Facultad de Medicina, y el 11,5% opinó que la solución debía darse por un mayor número de retiros de profesionales.
En 1994, aumentó a 48% el porcentaje de médicos que calificó de sobredimensionado el número de colegas, y el 56,1% partidario de imponer cupos de ingreso a la formación. También en una encuesta de 1998 el 48% de los consultados consideró que existen más médicos de los necesarios, y entre los encuestados más jóvenes esa cifra trepó al 51%. Además, dos tercios de los entrevistados opinaron que es necesario establecer cupos de ingreso a la facultad.

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