En el estudio participaron 29.000 fumadores que recibieron vitamina E, caroteno beta o ambas sustancias diariamente entre 5 y 8 años. Durante ese período, el número de casos de cáncer pulmonar fue un 17% mayor entre los que recibieron caroteno beta. Asimismo, en ese mismo grupo la mortalidad también fue un 8% superior.
Entre los que recibieron vitamina E, el riesgo de cáncer pulmonar no aumentó, pero tampoco fue inferior a lo normal, si bien los autores destacan que la incidencia del cáncer de próstata en este grupo fue un 34% inferior.
La mayoría de los participantes fue seguida durante 8 años después de detenido el tratamiento. Los efectos de ambos antioxidantes desaparecieron durante ese período de seguimiento sin que mostraran efectos preventivos sobre el cáncer.
Webs Relacionadas
Instituto Nacional de Salud Pública de Finlandia
http://www.ktl.fi/index.en.html/
JAMA
http://jama.ama-assn.org/