El estudio Mítico muestra que el riesgo de muerte es mayor en los pacientes cerebrovasculares que presentan también enfermedad coronaria o arterial periférica.
El 14% de los pacientes españoles que han experimentado un ictus tiene afectado también el corazón o las extremidades inferiores, según informaron los autores que del estudio español Mítico, en el que han participado 59 hospitales de todo el país, y en el que se ha realizado un seguimiento durante un año de 863 pacientes.
Según el Dr. José Castillo, catedrático de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela y director de la investigación, "hemos comprobado que el paciente con daño cerebrovascular que además sufre enfermedad coronaria o arterial periférica tiene más posibilidades de fallecer respecto al enfermo monovascular".
Según los resultados del estudio, en el que un 18% de los enfermos polivasculares volvió a sufrir un ictus frente al 11% de los monovasculares, la afectación polivascular debe ser considerada un importante factor de recurrencia. Además, Castillo explica que "quizá sea más relevante aún la asociación entre los nuevos ictus y la muerte de origen vascular, que fue del 20% en el grupo de pacientes con manifestación polivascular frente al 12% frente los pacientes con afectación monovascular".
En el estudio, al analizar el pronóstico de los pacientes cuya enfermedad pasó de una afectación monovascular a manifestar signos de lesión en otros territorios, los expertos observaron que de los 742 que tenían afectación monovascular al inicio del estudio, 53 desarrollaron un nuevo ictus, pero 15 desarrollaron un episodio coronario y 14 una enfermedad arterial periférica. "Una vez más los marcadores de inflamación se asocian no sólo a un aumento del riesgo de la enfermedad, como habían demostrado datos previos del Mítico, sino que además se asocian a una patología polivascular y, sobre todo, con un riesgo de afectación progresiva", explicó el Dr. Castillo
Según los datos ofrecidos por el Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (GEECV-SEN), un 26% de los españoles que han sobrevivido a un ictus ha fallecido al cabo de seis meses. En España entre 120.000 y 130.000 personas sufren esta enfermedad, unas 80.000 fallecen o adquieren una discapacidad, y 300.000 presentan alguna limitación debido al ictus.