El ex presidente Néstor Kirchner murió esta mañana poco después de las 9 en la ciudad santacruceña de El Calafate, donde había sido internado en el hospital local, tras sufrir una descompensación.
En un adelanto exclusivo, las autoridades provinciales habían informado a lanacion.com que Kirchner había ingresado al centro médico en una camilla acompañado de la presidenta Cristina Kirchner.
El médico presidencial, Luis Buonomo, informó que el deceso se produjo "por muerte súbita". Advirtió que el ex presidente murió a las 9.15 por un paro cardiorrespiratorio no traumático y que no respondió a los intentos de resucitación.
Cristina Kirchner arribará mañana a Buenos Aires a primera hora junto al cuerpo de su marido, según informó su vocero, Alfredo Scoccimarro. El velorio sérá a partir de las 10 en el Salón de los Patriotas de la Casa Rosada.
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En tanto, los restos del ex presidente ya se encuentran en la casa familiar de El Calafate. Se espera a Florencia Kirchner, la hija menor del matrimonio, para realizar una ceremonia íntima.
Además, se indicó que el entierro se realizará el viernes o el sábado en Santa Cruz.
Rumbo a El Calafate. Los integrantes del gabinete nacional ya viajaron a El Calafate. En un primer vuelo, salieron desde la base militar de Aeroparque el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, el jefe de la SIDE, Héctor Izcazuriaga, y el médico presidencial Luis Buonomo.
En un segundo vuelo partieron el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; la hermana del ex mandatario y ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y la madre de Cristina Kirchner, Ofelia Wilhelm.
Más tarde, en un tercer avión, partieron el ministro de Economía, Amado Boudou, el director de la AFIP, Ricardo Echegaray, el senador nacional por Santa Cruz, Nicolás Fernández, y el diputado nacional Héctor Recalde.
Desde poco después del mediodía, cientos de personas empezaron a llegar a la Plaza de Mayo. Comenzaron a verse allí, sobre la reja que separa la Casa Rosada del resto del solar, carteles con la leyenda "Fuerza Cristina".
Por otra parte, agrupaciones kirchneristas convocan a concentrarse esta noche a partir de las 20 frente a la Casa de Gobierno para homenajear al ex mandatario.
En este contexto, el arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, encabeza esta tarde en la Catedral metropolitana, una misa "por el eterno descanso" del ex presidente.
En tanto, se dispuso mediante el decreto 1560 un duelo nacional para los días 27, 28 y 29.
La primera información sobre la internación de Kirchner había aparecido esta mañana en el portal ahoracalafate.com.ar.
Kirchner había sido internado el 11 de septiembre último en el Sanatorio de los Arcos donde fue sometido a una angioplastía por la obstrucción de la arteria coronaria.
El poder y la salud
El periodista y médico, autor del libro “Enfermos de poder”, analiza el peso político que la salud tiene en quienes ejercen el poder.
Por Nelson Castro, especial para Clarín.com
El fallecimiento de Néstor Kirchner fue la crónica de una muerte anunciada.
Porque efectivamente, el conocimiento del caso de Kirchner (que yo lo tenía con todo detalle) permitía evaluar lo siguiente: primero, la gravedad de la afección arterial que él tenía y segundo, los riesgos a los que cuales el ex presidente se exponía como consecuencia de su modo de vida.
El principal problema de Néstor Kirchner no era si hacía ejercicio, su régimen de comida –que lo cuidaba- o sino la forma como él enfrentaba las situaciones de tensión.
Y el stress era el riesgo más importante que pesó en su vida y sobre esto, él no hizo nada para cambiar su conducta produciendo el final que era previsible.
¿Qué moraleja deja esto? De los presidentes que ejercieron el poder desde el momento en que Argentina recuperó la democracia en 1983, nada menos que tres, sufrieron episodios cerebro-vasculares que pusieron en peligro su vida: Carlos Menem, Fernando De la Rúa y Kirchner.
Esto es una demostración muy clara del efecto de deterioro que el ejercicio del poder tiene sobre la salud de las personas, la vulnerabilidad que la persona tiene frente al poder y sobre el peso político que la salud de quien está en el poder tiene.
Es una lección que debería aprender la dirigencia política argentina y es una realidad que como sociedad no podemos ignorar.
Nelson Castro es periodista y médico.
Autor de los libros “Enfermos de poder” y “La sorprendente historia de los vicepresidentes argentinos”.