Según el informe, el número de personas que reciben TAR va en aumento en todas las regiones del mundo y el ritmo de expansión también se está acelerando. En concreto, en el África Subsahariana, región donde el VIH ha causado más estragos, están recibiendo tratamiento en estos momentos unas 500.000 personas, es decir, más del triple que en junio de 2004 y cerca del doble que hace apenas 6 meses. Análogamente, en Asia, la segunda región más afectada, el número de personas con acceso al TAR se ha multiplicado por tres desde junio de 2004 para situarse en unas 155.000. Más de la mitad de este incremento se ha producido en el primer semestre del presente año.
"El movimiento en pro de la expansión del acceso al tratamiento contra el VIH está registrando progresos sustanciales", comentó el doctor Lee Jong-wook, director general de la OMS. "Nunca antes se había introducido en el mundo en desarrollo a tan gran escala una terapia compleja contra una enfermedad crónica. Las dificultades asociadas a la prestación de una atención sostenible en entornos con escasos recursos son enormes, como nos temíamos de antemano. Pero el día a día demuestra que este tipo de asistencia se puede y se debe prestar", añadió.
Por su parte el Dr. Jim Yong Kim, director del Departamento de VIH/sida de la OMS indicó que una de las cuestiones que suscitan mayor preocupación es la de hacer los precios de los medicamentos más asequibles y asegurar un mayor acceso a los medicamentos, sirviéndose para ello de las cláusulas de flexibilidad previstas en el Acuerdo sobre los ADPIC. "Lo que nos ha quedado absolutamente claro es que la dispensación de tratamiento en el mundo en desarrollo es viable, eficaz y cada vez más asequible. La clave para lograr el resultado perseguido es una combinación básica de respaldo político, técnico y financiero", puntualizó.
Las recomendaciones de la OMS y ONUSIDA para incrementar el ritmo de expansión del TAR en los países en desarrollo se centran en el compromiso político -de los 49 países prioritarios, 40 han establecido objetivos nacionales en materia de acceso al tratamiento y 34 están formulando planes de ejecución-, normalización de los enfoques y fortalecimiento de la capacidad, apoyo técnico o vinculación entre tratamiento y prevención.
Otro aspecto en el que la OMS indica que hay que hacer especial hincapié, es en la financiación sostenible puesto que, aunque los donantes se han comprometido a aportar durante los tres próximos años un total de 27.000 millones de dólares, se prevé un déficit con respecto al monto total comprometido de al menos 18.000 millones de dólares para el período 2005-2007.
La expansión del tratamiento contra el VIH brinda a los países la oportunidad de obtener mejoras duraderas mediante la capacitación de personal sanitario y la implantación de sistemas eficaces que permitan ofrecer toda una gama de servicios de atención sanitaria a quienes más lo precisan. La rápida propagación del VIH y el aumento de la morbilidad y mortalidad a él asociadas obstaculizan de forma directa el logro de avances en seis de las ocho esferas abarcadas por los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que tratan de promover, para mediados del próximo decenio, mejoras radicales en materia de salud y reducción de la pobreza en el mundo entero.
A finales de 2005, la OMS y ONUSIDA han anunciado la publicación de un informe exhaustivo y un análisis por países de los esfuerzos de expansión del acceso al TAR y los obstáculos que persisten.
La meta "3 millones para 2005", respaldada por los 192 Estados Miembros de la OMS, se adoptó como paso intermedio hacia el objetivo de asegurar el acceso universal al tratamiento antirretroviral para todos los que lo precisan. Hasta la fecha, 14 países de ingresos bajos y medios cumplen la meta de esta iniciativa de dispensar tratamiento al menos a la mitad de las personas que lo necesitan, y otros muchos están avanzando hacia el objetivo del acceso universal.
Webs Relacionadas
OMS
ONUSIDA