Varias instituciones han desarrollado a lo largo de los años guías para el manejo de las emergencias cardiovasculares, particularmente para el paro cardiorrespiratorio (PCR). American Heart Association publicó sus guías en 1974 con actualizaciones posteriores durante los años 1974, 1980, 1986 y 1992.
En el transcurso del año 2000 se realizaron varias reuniones (Dallas, Texas y San Diego, California, U.S.A.) que tuvieron como finalidad específica la creación de las Primeras Guías Internacionales de Resucitación Cardiopulmonar (RCP) y Emergencias Cardiovasculares, las cuales representan un consenso de expertos de diferentes países, culturas y disciplinas.
Para la confección de las Guías 2000 se tuvo en cuenta fundamentalmente el concepto de medicina basada en la evidencia. Los expertos que participaron debían cumplimentar una serie de pasos con el fin de llegar a la recomendación adecuada:
a) Buscar la evidencia: revisión exhaustiva de trabajos y publicaciones sobre los temas evaluados.
b) Determinar el nivel de evidencia de cada tema. Se definieron los niveles de evidencia desde nivel 1 (estudios prospectivos, randomizados, controlados) hasta nivel 8 (sentido común, conjeturas racionales).
c) Valorar críticamente la calidad de cada artículo
d) Por último, integrar la evidencia con la clase de recomendación.
Los cambios propuestos, por lo tanto, fueron aceptados solo si se basaban en estos requerimientos
Una vez finalizado dicho procedimiento, se realizó la:
Clasificación de las intervenciones terapéuticas
Clase I: Excelente evidencia. Definitivamente recomendada. Es una intervención siempre aceptable, probadamente segura y definitivamente útil.
Clase IIa: Evidencia buena a muy buena. Aceptable , segura e útil
Clase IIb: Evidencia regular a buena. Aceptable, segura e útil. Intervenciones alternativas u opcionales.
Clase Indeterminada: La evidencia disponible es insuficiente para otorgarle una decisión de clase final. Promisoria pero necesita confirmación adicional. Se trata de evidencias sin perjuicios pero sin beneficios demostrados.
Clase III: Inaceptable. Sin beneficios documentados. Puede ser perjudicial.
Dichas guías internacionales normatizan los procedimientos diagnósticos y terapéuticos no solo en resucitación cardiopulmonar sino que abarcan otros items vinculados a la emergencia cardiovascular como el accidente cerebrovascular, las taquiarrritmias, las bradiarritmias, los sindromes coronarios agudos.
Aquí se pondrán de manifiesto solo los aspectos vinculados a la resucitación cardiopulmonar