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Comentario de la Dra. Carolina Gómez Martín |
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En la edición 2026 de los ADA Standards of care, las indicaciones del MCG tienen una significativa expansión. Más allá de las personas con diabetes tipo 1, en las que el MCG ya tenía una clara indicación en ediciones previas, se enfatiza en la importancia de iniciar su uso desde el diagnóstico y con alcance universal, a todas las personas con diabetes en tratamiento con insulina o con fármacos no insulínicos que generen riesgo de hipoglucemia; e incluso en cualquier esquema de manejo donde el MCG pueda aportar beneficios. Además, incorpora las métricas del MCG a los objetivos de control glucémico, según las características de cada persona con diabetes. En el caso de los adultos mayores, recomienda su uso para reducir la carga del tratamiento y minimizar el riesgo de hipoglucemias, estableciendo como objetivo de tiempo en rango (TIR) >50 % y de tiempo bajo rango (TBR) <1 %, en comparación a un TIR >70 % y TBR <4 % para la mayoría de los adultos. También se enfatiza en el uso de MCG en las mujeres con diabetes tipo 1 durante el embarazo, por la evidencia de reducción de recién nacidos grandes para la edad gestacional y la hipoglucemia neonatal. En resumen, la indicación de la MCG ya no se limita a personas con diabetes tipo 1, sino que se posiciona como una herramienta de primera línea desde el inicio del tratamiento para casi cualquier persona que requiera un manejo activo de sus niveles de glucosa. Este es un llamado de atención para los equipos de salud que asisten a personas con diabetes, que deben tener un adecuado conocimiento de los dispositivos de MCG disponibles, sus indicaciones y la interpretación de los datos para brindar un manejo de la diabetes óptimo y actualizado al 2026. |
La tecnología para la diabetes es un pilar en el manejo contemporáneo de la enfermedad, según lo establecen los nuevos Estándares de Cuidado 2026 de la American Diabetes Association (ADA). El monitoreo continuo de glucosa (MCG), los sistemas automatizados de administración de insulina (AID) y las plumas de insulina conectadas mejoran los resultados clínicos y la calidad de vida de los pacientes.
La prescripción de estos dispositivos debe guiarse por los siguientes principios:
• Individualización: La selección debe basarse en las necesidades específicas, circunstancias, preferencias y nivel de habilidad del paciente y sus cuidadores. No existe un enfoque único para todos.
• Educación y capacitación continuas: La formación inicial y continua sobre el uso y la resolución de problemas de los dispositivos es un requisito no negociable para garantizar un manejo óptimo y seguro. Una mejor educación se correlaciona directamente con mejores resultados.
• Iniciación temprana: Se recomienda considerar el inicio temprano de la MCG, las bombas de insulina (CSII) y los sistemas AID, incluso en el momento del diagnóstico.
• Eliminación de barreras: Se debe eliminar la exigencia de requisitos anticuados para el inicio de la terapia con CSII o AID, como los niveles de péptido C, la presencia de autoanticuerpos de los islotes o la duración del tratamiento con insulina.
• Acceso continuo e ininterrumpido: Los pacientes que utilizan MCG, CSII o AID necesitan acceso ininterrumpido a los dispositivos y suministros necesarios, independientemente de los terceros pagadores terceros.
La evidencia de los ensayos clínicos aleatorizados (ECAs) y estudios observacionales del mundo real respaldan los beneficios clínicos del uso de la MCG en diversas poblaciones de pacientes:
• Diabetes tipo 1: El uso regular reduce los niveles de hemoglobina glicosilada y los episodios de hipoglucemia. Estos beneficios se observan en niños, adolescentes y adultos, incluyendo a adultos mayores.
• Diabetes tipo 2: Los ECAs en pacientes con diabetes tipo 2 que utilizan múltiples inyecciones diarias o solo insulina basal muestran reducciones coherentes en los niveles de hemoglobina glicosilada y un aumento del tiempo en rango (TIR). Los beneficios también se han observado en personas con diabetes tipo 2.
• Complicaciones agudas: Estudios observacionales a gran escala han asociado el inicio del MCG con una reducción significativa en las complicaciones agudas de la diabetes. Se ha observado una disminución en las tasas de cetoacidosis diabética (CAD), hipoglucemia grave, coma y hospitalizaciones.
Las nuevas guías 2026 de la ADA recomiendan el uso del MCG desde el momento del diagnóstico y en cualquier momento posterior para todos los pacientes en terapia con insulina, para aquellos en terapias sin insulina que pueden sufrir hipoglucemias, y en cualquier otro marco de tratamiento para la diabetes en el que el MCG pueda ser útil para el manejo.
Para obtener el máximo beneficio, los pacientes en terapia con insulina deben utilizar los dispositivos de MCG de la forma más cercana posible al uso diario. Cuando el uso continuo no es factible, el uso periódico puede ser una herramienta valiosa para ajustar la medicación y las modificaciones del estilo de vida.
Durante el embarazo, en personas con diabetes tipo 1, el MCG puede ayudar a alcanzar los objetivos glucémicos.
Algunas situaciones pueden afectar los resultados o generar efectos adversos. Por ejemplo, la dermatitis de contacto, que es un efecto secundario común con los dispositivos que se adhieren a la piel, puede deberse a los adhesivos o a componentes como el isobornil acrilato.
Respecto a medicamentos y sustancias que pueden interferir con la precisión de los sensores, es de notar que la mayoría de las interferencias documentadas causan lecturas del sensor falsamente elevadas y dependen de la marca del fabricante. Por eso es necesario tener precaución si el paciente consume:
- Acetaminofén: en dosis >4 g/día.
- Ácido ascórbico (vitamina C): en dosis >500 mg/día.
- Hidroxiurea.
- Manitol y sorbitol: tanto por vía intravenosa o por diálisis peritoneal.
El éxito de las tecnologías para la diabetes no depende únicamente del hardware y del software. La educación y la formación, tanto iniciales como continuas, son fundamentales para todos los usuarios de dispositivos de MCG.
Los pacientes que reciben una mejor educación sobre el uso de sus dispositivos logran mejores resultados clínicos. La formación debe incluir no solo el funcionamiento técnico del dispositivo, sino también la interpretación de los datos, la resolución de problemas y cómo ajustar la terapia y el estilo de vida en función de la información proporcionada por la tecnología.
Incluso con el uso de los sistemas de MCG más avanzados, la monitorización de glucosa en sangre (BMG) mediante un glucómetro sigue siendo una herramienta de seguridad. Según las recomendaciones de la FDA, la BGM es obligatoria:
- Cuando se sospecha que la lectura del MCG es inexacta o no coincide con los síntomas del paciente.
- Durante el período de calentamiento de un nuevo sensor de MCG, antes de que comience a proporcionar lecturas.
- Para la calibración del sensor de MCG, si el sistema lo requiere.
- Cuando los niveles de glucosa cambian rápidamente (>2 mg/dL/min), ya que el desfase fisiológico entre la glucosa intersticial y la capilar puede ser clínicamente significativo.
- En cualquier interrupción del suministro de suministros de MCG o durante fallos en la transmisión de datos.
¿Cuál es una diferencia clave entre los dispositivos de monitoreo continuo de glucosa de venta libre (OTC-CGM) y los de tiempo real (rtCGM) recetados?
Los OTC-CGM son dispositivos de venta libre en EE. UU., que no tienen alarmas ni alertas, además de otras características limitadas. Pueden ser utilizados por personas sin diabetes que quieren mejorar su estilo de vida.
¿Por qué es indispensable que las personas que utilizan MCG también tengan acceso a un sistema de BGM?
Para cuando el sensor de MCG se está "calentando", si hay sospecha de inexactitud o durante cambios rápidos de glucemia. Los usuarios de MCG deben tener acceso a BGM para confirmar lecturas en estos escenarios.
¿En qué factores se debe basar la decisión de individualizar el dispositivo elegido?
En las necesidades, circunstancias, preferencias y nivel de habilidad específicos de la persona. Esta consideración también incluye las habilidades y preferencias del cuidador cuando corresponda.
¿Qué efecto tiene la hidroxurea, utilizada para trastornos mieloproliferativos, en las lecturas de ciertos sensores de MCG?
Causa un aumento temporal en los valores de glucosa del sensor, discrepantes de los valores reales de glucemia. La hidroxurea es una de las sustancias interferentes más recientemente identificadas en este sentido.
¿Qué beneficios se han demostrado con la iniciación temprana de MCG después del diagnóstico de diabetes tipo 1 en niños y adolescentes?
Disminuye los niveles de hemoglobina glicosilada y se asocia con una alta satisfacción de los padres.
* Dra. Carolina Gómez Martín. Médica (UBA). Especialista en medicina interna y diabetes. CoDirectora de Cendia (Centro de Endocrinología, Diabetes y Nutrición) en Concordia, Entre Ríos. Titular de la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) desde 2011. Coordinadora del Comité de Hipertensión Arterial y Factores de Riesgo CV y secretaria del Comité de Embarazo (SAD). Integra el Consejo de Prevención Cardiovascular de la Sociedad Interamericana de Cardiología (SIAC).