El fracaso es general y colectivo en términos del cumplimiento de las recomendaciones preventivas resumidas en la sigla ABCDE (Aspirina, Beta bloqueadores, medicamentos anti-Colesterol, Dieta y no fumar y Ejercicio).
Los medicamentos indicados se continúan utilizando de manera inadecuada, lo cual confirma la resistencia de muchos médicos a introducir las nuevas recomendaciones (por ejemplo, los beta bloqueadores en su práctica).
Muchos hipertensos permanecen sin tratamiento y cuando lo reciben el control es inadecuado (valores por debajo de 140/90) en por lo menos 50% de los casos. La adherencia al tratamiento por parte de los pacientes es pobre.
La obesidad ha aumentado en lugar de disminuir y aunque los pacientes de edad mayor a quienes se les ha colocado un puente coronario fuman un poco menos los más jóvenes fuman más.
Lo único que han mejorado son los niveles de colesterol pero los autores consideran que las estatinas se emplean de manera inadecuada ya que no se alcanzan los niveles ideales y no se presta atención a la dieta.
¿Si la situación es tan deprimente en pacientes con alto riesgo de recurrencia y muerte qué tal en individuos presumiblemente libres de enfermedad coronaria?
Los avances en cardiología son impresionantes pero los médicos y la sociedad están fallando porque no hay un aprovechamiento adecuado de los recursos ni una conciencia preventiva puede concluirse de los estudios europeos cuyas conclusiones aparecen en la revista médica Lancet.
Es fundamental que los científicos estudien y apliquen la nueva farmacoterapia cardiológica, que incluye medicamentos inhibidores de la ECA y de su receptor, estatinas, beta bloqueadores y un amplio rango de anti-hipertensivos y que se insista sobre la importancia de la adherencia al tratamiento y la práctica de las medidas del ABCDE descripto atrás