A tres años de iniciada una campaña quinquenal del Royal College of Psychiatrists, que apunta a reducir el estigma de la enfermedad mental, el mensaje parece haber hecho poca mella en la población. A.H. Crisp y colaboradores encuestaron a 1737 adultos y evaluaron respuestas concernientes a ocho percepciones específicas en relación con siete trastornos mentales definidos. La mayoría de los entrevistados consideraron difícil hablar con personas aquejadas de trastornos mentales en general.
Percibieron a los esquizofrénicos, alcohólicos y drogadictos como peligrosos e impredecibles, y las dos últimas enfermedades fueron consideradas como auto infligidas. Hubo muestras de un conocimiento aceptable acerca de los alcances del pronóstico y de los tratamientos. Sin embargo, las respuestas se correspondieron más con los prejuicios que con los datos aportados por el conocimiento directo de personas aquejadas de padecimientos mentales.
Publicado el 24 de abril de 2001
Psiquiatría y salud
El estigma de la enfermedad mental
Un estudio realizado en Inglaterra y publicado en The British Journal of Psychiatry (julio de 2000) da cuenta del prejuicio que existe en la sociedad contra los enfermos mentales.
Fuente: The British Journal of Psychiatry (2000) 177:4-7
A tres años de iniciada una campaña quinquenal del Royal College of Psychiatrists, que apunta a reducir el estigma de la enfermedad mental, el mensaje parece haber hecho poca mella en la población. A.H. Crisp y colaboradores encuestaron a 1737 adultos y evaluaron respuestas concernientes a ocho percepciones específicas en relación con siete trastornos mentales definidos. La mayoría de los entrevistados consideraron difícil hablar con personas aquejadas de trastornos mentales en general.
Percibieron a los esquizofrénicos, alcohólicos y drogadictos como peligrosos e impredecibles, y las dos últimas enfermedades fueron consideradas como auto infligidas. Hubo muestras de un conocimiento aceptable acerca de los alcances del pronóstico y de los tratamientos. Sin embargo, las respuestas se correspondieron más con los prejuicios que con los datos aportados por el conocimiento directo de personas aquejadas de padecimientos mentales.