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/ Published on January 23, 2007

Viceversa

El estado del mundo

Ciencia y comunicación en el mundo contemporáneo.

Como todos los años para esta fecha, el Instituto Worldwatch acaba de publicar una nueva edición (la vigésimo tercera) de su Estado del Mundo , un detallado informe que analiza los urgentes desafíos ambientales y sociales que debe enfrentar la humanidad si pretende construir un mundo sostenible.

El trabajo despliega un escenario de claroscuros en el que se destacan indicadores económicos en alza contra el telón del deterioro ecológico.

Los datos son abrumadores. En 2005 se produjo más acero y aluminio que nunca, la cosecha de granos no tuvo precedente, el número de usuarios de Internet llegó a los mil millones y las ventas de teléfonos celulares, a los 816 millones de unidades.

Pero al mismo tiempo la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera mostró el mayor aumento registrado hasta la fecha (un 0,6 por ciento) y la temperatura media de la superficie terrestre fue la más alta desde que se llevan registros meteorológicos, en 1880.

Si a esto se agregan otros números del balance ambiental, es tentador coincidir con los autores en que el futuro que tenemos por delante no es precisamente sencillo. Ellos mencionan, por ejemplo, que en los últimos 25 años se perdió un 20% de los arrecifes de coral; entre 2000 y 2005 se eliminó alrededor del 1% del área forestada (36 millones de hectáreas, dentro de las cuales las mayores pérdidas fueron en Africa y América latina, con un 3,2% y un 2,5%, respectivamente), que desde 1997 descendieron un 13% las capturas de peces silvestres (por reducción de los cardúmenes), que el consumo de petróleo creció el 1,3%, que en 2005 cinco millones de personas contrajeron el VIH, que mil millones de personas vivían en villas miseria y carecían de acceso al agua potable, y que más de dos mil millones carecían de servicios sanitarios.

Para el presidente de Worldwatch, Christopher Flavin, los resonantes éxitos económicos de China y la India introducen nuevos ingredientes en una situación ya complicada y permiten anticipar un nivel de consumo "nunca visto". Las consecuencias, por supuesto, también serán inauditas: el trabajo sugiere que si ambos países llegaran a usar tanto petróleo por persona como el que consume ahora Japón, su demanda excedería la actual demanda global. Y si su requerimiento de recursos de la biosfera igualara el de los europeos, se necesitaría un planeta entero para abastecerlos. (Hoy, Estados Unidos no sólo usa de 10 a 20 veces más petróleo per cápita que China o la India, sino el doble de muchos países europeos que son igualmente ricos).

En su estudio sobre los dos gigantes asiáticos, Flavin y Gary Gardner destacan que su crecimiento es resultado de mantener durante décadas la inversión en recursos humanos: en sus universidades se gradúan anualmente medio millón de científicos e ingenieros, comparados con 60.000 en los Estados Unidos.

Para ambos investigadores, se impone un nuevo orden en los asuntos mundiales. "La humanidad está en curso de colisión con los ecosistemas y recursos del planeta -escriben-. En las décadas venideras, o encontramos formas de abastecer las necesidades humanas basándonos en nuevas tecnologías, políticas y valores culturales, o la economía global empezará a derrumbarse."

La advertencia parece insoslayable. Por lo menos, si no queremos que la palabra "futuro" deje de tener sentido...

Por Nora Bärciencia@lanacion.com.ar