El proyecto sobre Medición de la Salud y la Discapacidad en Europa (Madhe) tratará de identificar los factores no médicos que influyen en el grado de discapacidad de un enfermo. El trabajo se centra en enfermos cardiológicos, neurológicos, psiquiátricos y reumatológicos.
¿Por qué dos pacientes con un cuadro clínico idéntico pueden presentar un grado distinto de discapacidad? Más allá de los parámetros médicos, otros psicosociales, como el contexto y las circunstancias personales, tienen un impacto en la funcionalidad del enfermo.
La identificación de estos factores paramédicos y de su grado de influencia sobre distintas enfermedades es el objetivo del Proyecto de investigación Mhade (siglas de Medición de la Salud y la Discapacidad enEuropa), financiado por el VI Programa Marco de la Unión Europea.
Su coordinador clínico, José Luis Ayuso Mateos, psiquiatra del Hospital de La Princesa, en Madrid, ha explicado que la investigación "tratará de encontrar los elementos que expliquen la variabilidad del impacto de una enfermedad de un enfermo a otro". En total se evaluará a 1.200 pacientes europeos con distintas patologías.
Aunque cualquier enfermedad tiene un impacto en la funcionalidad del enfermo, el proyecto Madhe se centra en enfermedades cardiológicas (cardiopatía isquémica), neurológicas (esclerosis múltiple y Parkinson), reumatológicas (artritis reumatoide), patologías musculoesqueléticas y psiquiátricas (depresión y trastorno bipolar).
El Hospital de La Princesa ha acogido una reunión científica de más de 50 investigadores europeos y de la Organización Mundial de la Salud implicados en el Madhe, para entrenarles en la metodología que se va a emplear para evaluar la discapacidad.
La herramienta que empleará el Madhe para encontrar los factores es la clasificación de la discapacidad que publicó la OMS en 2001.
La escala es radicalmente distinta a la anterior, ya que incluye también parámetros psicosociales.
"El estudio demostrará además que el nuevo sistema de clasificación de discapacidad de la OMS se puede emplear en la actividad clínica y es relevante para evaluar a los pacientes de forma más completa", ha señalado Ayuso.
Reconocer necesidades
El fin último del Madhe es que los factores implicados en la discapacidad que se encuentren "puedan tener relevancia en la organización de la asistencia y en el reconocimiento de necesidades de pacientes discapacitados como consecuencia de una patología".
El trabajo evaluará en qué medida estas patologías afectan al funcionamiento del sujeto y, después, estudiará cuáles son los factores que influyen en la funcionalidad del individuo dentro de un mismo diagnóstico.
Por último, "también se anallizará en qué medida las intervenciones terapéuticas influyen sobre el funcionamiento y la discapacidad".
El Madhe está diseñado para completar tres años de seguimiento e involucra a profesionales de las más diversas disciplinas.
Los investigadores esperan encontrar elementos comunes a todas las patologías, como situaciones económicas adversas, la edad, presencia de soporte social, y otros característicos de cada una de ellas.