WASHINGTON.- Hacer actividad física durante el embarazo reduce un 72% el riesgo de desarrollar diabetes gestacional, según revela un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Carolina del Sur, Estados Unidos, cuyos resultados fueron presentados en las 66as Sesiones Científicas Anuales de la Asociación Norteamericana de Diabetes, que reúnen a más de 11.000 médicos y pacientes.
"La diabetes gestacional es una importante complicación del embarazo cuya prevalencia está en aumento -declaró la doctora Jihong Liu, investigadora del Departamento de Epidemiología y Bioestadísticas de la citada universidad y principal autora del estudio-. Hasta ahora, las investigaciones que buscaron determinar si la actividad física reducía el riesgo no habían sido concluyentes."
Liu y sus colegas revisaron el seguimiento médico de 3770 mujeres participantes de la Encuesta Nacional sobre Salud Materno-Infantil de los Estados Unidos, que incluía información sobre el nivel de actividad física antes y durante el embarazo.
"Fue significativamente menor el porcentaje de mujeres que comenzaron a practicar actividad física durante el embarazo y que tuvieron diabetes gestacional (1,5%), en comparación con las que permanecieron inactivas (4,2%) », dijo Liu a LA NACION.
¿Qué tipo de actividad física es recomendable para las mujeres durante el embarazo?
"Nosotros sólo evaluamos los casos de mujeres que habían realizado caminatas, de modo que para saber la intensidad y la frecuencia adecuadas, así como también la utilidad de otros tipos de actividad física, se necesitarán nuevos estudios", respondió Liu.
A mover el esqueleto
Por su parte, la doctora María Cristina Faingold, médica endocrinóloga del Hospital Francés, precisó: "En las mujeres con diabetes gestacional que no realizaban actividad física antes de quedar embarazadas, se recomienda que caminen después de la comida principal del día, alrededor de 30 minutos y con un ritmo suave.
"En cuanto a las mujeres que sí realizaban alguna actividad física previa al embarazo, pueden seguir practicándola, aunque se aconseja modificar la parte del cuerpo que recibe la carga, tratando de evitar que sea la parte inferior, por su relación con la contractilidad uterina", completó Faingold, que precisó que en la Argentina entre el 5 y el 6% de las mujeres embarazadas desarrolla diabetes gestacional.
Al igual que las diabetes I y II, la gestacional se caracteriza por elevados niveles de glucosa en sangre, pero que de no ser controlados afectan incluso al bebe, pues favorecen su crecimiento excesivo, lo que aumenta el riesgo de complicaciones durante el parto y la probabilidad de que se deba recurrir a una cesárea.
"Hoy consideramos como indicación de cesárea que el bebe por nacer pese más de cuatro kilos", comento Faingold, actual secretaria de la Sociedad Argentina de Diabetes.
"La actividad física suave no solo es recomendable para las mujeres con diabetes gestacional, sino también para aquellas que ya padecían diabetes antes de quedar embarazadas", dijo.
Según estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), de los Estados Unidos, las mujeres que presentan diabetes gestacional tienen entre un 20 y un 50% de posibilidades de recibir un diagnóstico de diabetes en los cinco a diez años posteriores.
Pero para quienes tienen hoy diabetes gestacional, hay buenas noticias. La lactancia materna no sólo es el mejor alimento para sus hijos: nuevos estudios muestran que amamantar también ayuda a reducir ese riesgo futuro de diabetes tipo II.
En uno de los estudios cuyos resultados fueron revisados por la doctora Marion Franz -que fue durante más de 20 años directora de Educación Profesional en Nutrición y Salud del Centro Internacional de Diabetes de Mineápolis y escribió más de 200 trabajos sobre nutrición y actividad física-, las mujeres con diabetes gestacional que no dieron de amamantar tuvieron el doble de riesgo de desarrollar diabetes tipo II en comparación con las mujeres que sí dieron de mamar.
Un segundo estudio sugirió que bastan dos meses de lactancia exclusiva para reducir el riesgo de que la madre que tuvo diabetes gestacional desarrolle en el futuro diabetes tipo II. "De todos modos -comentó Franz durante su presentación-, aún se necesitan mas estudios para confirmar la validez de estos hallazgos."
Por Sebastián A. Ríos
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En Clarín
La presión alta en las embarazadas puede desembocar en diabetes
Un estudio reveló en EE.UU. que es un factor de riesgo para contraer la diabetes del tipo 2.
El 5 por ciento de las embarazadas puede sufrir un aumento de la presión arterial, un problema conocido como preeclampsia. Ahora se sabe que ese desorden puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de la diabetes tipo 2.
Según un estudio presentado ayer durante el encuentro anual de la Asociación Americana de Diabetes, si una mujer tuvo la presión arterial anormal durante un embarazo, se duplica el riesgo de sufrir de diabetes tipo 2 en el futuro. Aunque, por supuesto, esto no significa que toda mujer con preeclampsia sufrirá irremediablemente de esa diabetes que ocurre porque el páncreas no produce los niveles adecuados de insulina.
La preeclampsia es silenciosa. Sólo se detecta si la mujer se toma la presión arterial y si el médico le aconseja un análisis de orina que permite detectar ciertas proteínas. Si se confirma que la embarazada tiene preeclampsia, generalmente se recomienda reposo, medicamentos y, en algunos casos, hospitalizaciones.
Las mujeres que tuvieron preeclampsia deberían realizarse un análisis de la glucosa en sangre al menos 6 meses después del parto, según el estudio que lideró Darcy Carr, de la Universidad de Washington en Seattle, Estados Unidos.
Hasta el momento, la preeclampsia había sido asociada a la obesidad y al aumento del colesterol así como de otras grasas en la sangre por encima de sus valores normales.
El estudio del grupo de Darcy Carr incluyó a mujeres que tuvieron hijos entre 1985 y 2002. Su edad promedio era 30 años. Las dividieron en dos grupos: 3.814 habían tenido preeclampsia durante el embarazo; el otro grupo, formado por 30.546, no había sufrido el desorden. Nadie había tenido diabetes antes del embarazo. Ninguna desarrolló diabetes tipo 1 después del estudio.
¿Qué encontraron? Casi el 2 por ciento de las mujeres que había tenido preeclampsia desarrolló diabetes tipo 2. En cambio, entre las que no tuvieron preeclampsia, solo el 0,96% desarrolló diabetes. "El resultado no es absolutamente concluyente, pero sí sirve para advertir a las mujeres que tuvieron preeclampsia que no deberían dejar de prestar atención a sus niveles de glucosa en la sangre con controles médicos", sostuvo Carr.
Según explicó la jefa del Servicio de Nutrición del Hospital Durand de Buenos Aires, que asistió al congreso estadounidense, "generalmente, las mujeres con preeclamplasia tienen antes una resistencia a la insulina. Este estado puede provocar un desbalance del funcionamiento del páncreas que conduce a que falte insulina, es decir, puede generar diabetes".
Su recomendacion para mujeres que tuvieron preeclampsia fue: controlarse la presión arterial y chequear con un médico el nivel de glucemia, triglicéridos, colesterol bueno y la obesidad central (en la cintura). Si se detecta una situación de riesgo, que se conoce como glucemia de ayunas alteradas, los médicos pueden aconsejar cambios en el estilo de vida, que incluirán un plan de comidas saludables y actividad física: 30 minutos por día de caminata al menos 5 veces por semana.