Medical News

/ Published on March 5, 2007

Advertencias y precauciones

El dengue, una amenaza que sobrevuela el país

La epidemia en Paraguay y la presencia del mosquito transmisor: una combinación peligrosa.

En Argentina se han registrado 121 casos, de los cuales 118 se contagiaron en Paraguay. Los otros tres son casos provocados por mosquitos locales, en Formosa. El insecto transmisor está en todo el país yhoy sólo lo puede frenar el frío.
Por Pedro Lipcovich

En Corrientes, como en otras provincias del nordeste, se fumigan casas para eliminar el mosquito.Así como el General Invierno, las gélidas condiciones climáticas rusas, salvó a Moscú de la invasión napoleónica, el Subcomandante Otoño, el fresco clima porteño que se avecina, podría salvar a Buenos Aires del virus del dengue, ya que el mosquito que lo trasmite, Aedes aegypti, requiere temperaturas cálidas para albergar y trasmitir el virus. Sin embargo, como dijo a este diario un especialista de la UBA, la situación es “crítica”: aunque Otoño triunfe esta vez, nada garantiza la victoria para el año que viene y hay un factor, el calentamiento global, cuyo avance hacia el sur puede cambiar el escenario. Y la posibilidad de disminuir la proporción de mosquitos trasmisores depende de una conciencia comunitaria que aún no se verifica: ¿cuántos saben cómo es una larva de mosquito? ¿Cuántos saben verlas en los floreros de su propia casa? Entretanto, el total de casos de dengue registrados en la Argentina subió ayer a 121, de los cuales 118 contrajeron la enfermedad en Paraguay. Hay tres casos, todos ellos en Formosa, donde el virus se permitió picar en territorio argentino. Es que Otoño no protege a las provincias del norte, donde existen antecedentes autóctonos de la enfermedad. Ayer se confirmó un caso en Berazategui, correspondiente a una persona que había viajado a Paraguay; en realidad, el Hospital Muñiz atendió ya 60 casos de personas que habían viajado a ese país.

De los 121 casos de dengue confirmados, 37 se registran en la provincia de Buenos Aires –uno de ellos, el que se constató ayer en Berazategui–, 26 en la Ciudad Autónoma, 28 en Formosa –de los cuales, tres enfermaron en la misma provincia–, 11 en Chaco, 5 en Misiones, 4 en Corrientes, 3 en Jujuy, 3 en Salta, 2 en Córdoba, 1 en Santa Fe y 1 en Tucumán, según datos del Ministerio de Salud de la Nación.

Hugo Fernández, director de Programas Sanitarios del Ministerio de Salud de la Nación, señaló que “los 118 casos importados están en relación con el brote en Paraguay, que en estos momentos supera los 16.000 casos: en todos los casos se trata de gente que, luego de viajar a ese país, presentó síntomas y recibió acá el diagnóstico y tratamiento”. Cada vez que se diagnostica un caso, las autoridades sanitarias rocían con insecticida en un radio de nueve manzanas alrededor, “a fin de evitar la presencia de mosquitos trasmisores”. Además, se examina a las personas próximas al paciente para detectar eventuales casos.

El dengue no se trasmite de persona a persona: requiere que un Aedes aegypti pique a una persona infectada, que el virus realice su ciclo en el cuerpo del mosquito y que éste pique a su vez a una persona sana. El completamiento de este ciclo biológico se facilita bajo temperaturas “de 25 a 30 grados; con temperaturas más bajas, el riesgo decrece –observó Fernández–: en la mayor parte del país, el peligro de dengue autóctono disminuirá muchísimo en otoño”.

Más fuerte es el peligro en las provincias del norte. Ayer Ginés González García, ministro de Salud de la Nación, se reunió en Formosa con los ministros de Salud de Chaco, Misiones, Jujuy, Salta, Corrientes y la misma Formosa para coordinar acciones. “La Argentina está bien preparada para controlar el dengue –afirmó–: estamos mejor preparados que hace algunos años porque la vigilancia epidemiológica la hacemos todo el año en cada rincón del país y tenemos muy buena respuesta hospitalaria.”

“Solamente en el Muñiz llevamos vistos más de 60 casos de dengue, todos importados de Paraguay. Se trata de personas que habían viajado a ese país, donde contrajeron la enfermedad –contó Alfredo Seijo, jefe de Zoonosis del Hospital Muñiz, de la ciudad de Buenos Aires–. En Buenos Aires y el conurbano no ha habido casos autóctonos, y probablemente tampoco los haya. No obstante –puntualizó el especialista– el Aedes aegypti está presente y sigue siendo necesario eliminar la mayor cantidad posible de criaderos. De todos modos, la situación de mayor riesgo está en el norte. En Bolivia, donde se registraron inundaciones, ya empezaron los casos de dengue, y veremos qué sucede en los próximos meses en Salta y Jujuy.”

Algún memorioso recordará que, en 1994, Página/12 fue el primer medio en revelar la presencia en Buenos Aires del Aedes aegypti, que se creía erradicado. En 2004, en distintos lugares de Capital y conurbano había más de cinco criaderos por cada cien viviendas, situación considerada “de riesgo”, según señaló en ese momento Nicolás Schweigman, titular del Grupo de Investigación de Mosquitos de la UBA. En 2007, “la situación sigue igual o peor: este verano fue muy lluvioso, y los recipientes a la intemperie acumularon más agua”, observó.

El investigador de la UBA advirtió que “en todos los lugares del país donde está presente el vector, todavía no infectado, para que se genere el ciclo de trasmisión sólo hace falta que un mosquito pique a una persona infectada. Como el vector está presente, y viene llegando gente infectada, hay que decir que la situación es crítica. Hasta ahora el dengue está tomando las provincias de la frontera norte, y parece avanzar hacia el sur”.

En verdad, “no sólo se trata del dengue. Sólo en Buenos Aires y conurbano se encuentran 30 variedades de mosquitos que pueden trasmitir enfermedades como la encefalitis”.

“Según la OMS, la única solución para las enfermedades trasmitidas por mosquitos es la prevención, y en la Argentina no se logró hasta ahora que la población haga suyo el mensaje preventivo –advirtió Schweigman–: según nuestras encuestas, si bien el 80 por ciento de la población sabe que los mosquitos son capaces de trasmitir enfermedades, sólo el 20 por ciento es capaz de reconocer una larva de mosquito.”

La larva de mosquito, tal como el lector podrá apreciar en su florero o en el agua de su potus, es un gusanito de cuatro a ocho milímetros, con movimiento propio: “Se los ve viborear en el agua”, graficó Schweigman.

Como prevención, se recomienda eliminar los objetos inservibles que puedan acumular agua, como neumáticos usados; mantener boca abajo los frascos o tachos en desuso; tapar los recipientes que contengan agua; cambiar día por medio el agua de floreros y bebederos de animales; limpiar las canaletas y zanjas de las casas. Las larvas pueden prosperar tanto en agua estancada como en agua limpia. “Las piletas de natación, cuando no se las usa, se convierten en gigantescos criaderos de mosquitos: si no se las vacía, conviene comprar en un acuario un par de pececitos que se coman las larvas”, observó Scheigman.

Los últimos datos sobre dengue en el Mercosur y estados asociados, con fecha de ayer, son: en Bolivia se registraron 1569 casos de dengue, incluidos cinco de la forma hemorrágica, más grave; en Brasil, 53.146 casos, con 27 de la forma hemorrágica; en Chile, tres casos, ninguno hemorrágico; en Paraguay, 15.968 casos, 43 de ellos hemorrágicos; en Perú, 600 casos, cuatro de ellos hemorrágicos; en Venezuela, 7517, con 684 de la forma hemorrágica.

Síntomas y tratamiento

“El dengue común se manifiesta por fiebre, dolores musculares y de cabeza pero sin manifestaciones respiratorias como resfrío, rinitis o catarro”, precisó Alfredo Seijo, jefe de zoonosis del Hospital Muñiz. “Aproximadamente la mitad de los pacientes tienen manchas en el cuerpo que suelen causar mucha picazón”, agregó.

El dengue hemorrágico se presenta sólo en personas que hayan padecido antes el dengue común. “El virus tiene cuatro subtipos: la persona, al enfermar, desarrolla inmunidad contra el subtipo que la infectó, pero esos mismos anticuerpos la predisponen hacia el dengue hemorrágico, en caso de infectarse con otro subtipo”, explicó Seijo. Por eso, durante la epidemia de 2000 en Paraguay, prácticamente no se registró dengue hemorrágico, mientras que, en 2007, contraen esta forma personas que hace siete años habían sufrido dengue común. En el hemorrágico, “entre el cuatro y el séptimo día de la enfermedad se presentan dolores abdominales intensos, náuseas y sangrados en la piel y las mucosas”.

De todos modos, “detectado a tiempo y con adecuado tratamiento, ninguna de las dos formas de dengue debería ser mortal”. El tratamiento no es de alta complejidad y “es importante la hidratación”, puntualizó Seijo. En cambio, “no hay hasta ahora vacuna contra el dengue”.


A combatir los mosquitos

“Si uno le pregunta a la gente cómo hace para cuidarse de los mosquitos, casi todos hablan de productos químicos, pero ésa no es verdadera prevención: se trata de eliminar los criaderos que la gente tiene en las casas, en lugares de acumulación de agua de donde vienen los mosquitos que después van a picar al dueño”, advierte Nicolás Schweigman, titular del Grupo de Investigación de Mosquitos de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.

“El año pasado –cuenta– hicimos una experiencia muy exitosa con siete escuelas de la ciudad de Buenos Aires: trabajamos con los directivos y con los maestros, que armaron sus propios proyectos: los alumnos encuestaron a sus propios familiares o a vecinos, contaron la cantidad de recipientes con agua en sus casas, se interesaron; finalmente, las siete escuelas se juntaron en un teatro para presentar los resultados.”

“Trabajar en el ámbito educativo es lo que da mejores resultados –concluyó Schweigman–: lograr que los chicos visualicen su propia casa como parte de un medio ambiente que debe ser mantenido lo más saludable posible.”

“Esto vale para los mosquitos pero también, por ejemplo, para los comederos para perros que a veces quedan fuera de la casa a la noche y favorecen la proliferación de ratas, o para las pinturas con plomo; hay muchos daños para el ambiente que se cometen inadvertidamente en el hogar”, comentó el investigador de la UBA.


DESPLAZAN EN PARAGUAY AL RESPONSABLE DE LA CAMPAÑA
Sin freno para la epidemia

El Aedes aegypti requiere temperaturas altas para contagiar.La epidemia de dengue en Paraguay, hasta ahora sin freno, obligó a las autoridades sanitarias de ese país a reemplazar al responsable del organismo de lucha contra el brote de esa enfermedad, que se ha cobrado once vidas en lo que va del año, sobre un total de 16.297 enfermos reportados, aunque los afectados podrían ser muchos más. La designación fue ordenada en medio de críticas de la oposición y de diversos funcionarios por la actuación de las autoridades sanitarias. En tanto, especialistas franceses se sumaron esta semana a epidemiólogos de otros países que se instalaron en Paraguay para ayudar a combatir la epidemia provocada por la picadura del mosquito Aedes aegypty.

El Ministerio de Salud Pública designó a Julio César Manzur como director del Servicio Nacional de Erradicación de Enfermedades Transmitidas por Vectores, en sustitución de Humberto Recalde. El nombramiento de Manzur, quien ocupaba otro cargo en el ministerio, fue ordenado por el titular de la cartera de Salud, Oscar Martínez, en medio de los cuestionamientos por la actuación de las autoridades sanitarias ante el brote de dengue.

La rápida propagación de la enfermedad motivó la declaración del estado de emergencia nacional, hace apenas seis días, para fortalecer la asistencia de los enfermos e intensificar la campaña de erradicación del mosquito transmisor del mal.

Por otra parte, los expertos Jean Baptiste Meynard y Raimond Girod, del Instituto Pasteur en Cayena, Guayana Francesa, llegaron ayer a Asunción para “documentar la situación epidemiológica, describir el aspecto entomológico y proponer la puesta en marcha de medidas para limitar el número de personas contagiadas”.

“Vienen a capacitar a nuestros médicos y enfermeras de todo el país”, dijo el ministro de Salud. El gobierno brasileño ya había enviado un grupo de médicos dirigidos por el epidemiólogo Glauco Oliveira y el entomólogo Ima Braga. Y la Organización Panamericana de la Salud mandó a Paraguay al salvadoreño Ernesto Pleités. El gobierno paraguayo pidió además colaboración a la Argentina y Estados Unidos para identificar las distintas cepas de la enfermedad, con el objetivo de acertar en el tratamiento.

Portavoces del Ministerio de Salud exhortan en campañas de prensa a la población a no hacer uso abusivo del paracetamol para reducir la fiebre, teniendo en cuenta que la aspirina está contraindicada en quienes padecen el dengue.

El ministro Martínez anunció que la batalla contra el dengue “está controlada” y admitió que los casos, que llegaron a ser de unos 600 diarios, se redujeron a entre 150 y 200. Las fallas en las políticas de prevención quedaron al desnudo después de que la Contraloría General de la República reveló en un informe que el Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo (Senepa) roció con productos químicos vencidos en 2004 y 2005 los sitios con riesgo de dengue. Gremios de médicos y enfermeras sostienen que ésa es la razón del recrudecimiento de la epidemia que había aparecido en el país en 2001.

Al respecto, el ministro de Salud informó que los funcionarios que utilizaron insecticidas vencidos fueron despedidos. Defendió, sin embargo, el trabajo del Senepa y criticó a la contraloría por traer a colación la denuncia “dos años después, justo en un momento en que la población está muy sensible respecto de la epidemia”.

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LA NACION

Preocupación oficial: extreman las medidas para prevenir y combatir la enfermedad

Ya hay en el país 118 casos de dengue
Estudian a 414 pacientes más con síntomas similares; en Buenos Aires son 38 los infectados y 74 los que están bajo análisis

Los 118 casos de dengue en la Argentina, confirmados hasta ayer, encendieron una luz de alerta en el Gobierno, que decidió reforzar las campañas de prevención de esta enfermedad, que se transmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti y es capaz de causar la muerte en humanos.

Las autoridades sanitarias afirmaron también que existen otros 414 pacientes con síntomas asimilables a los del dengue. Las muestras de esos casos sospechosos fueron remitidas al Instituto Maiztegui, de Pergamino, para confirmar o no la presencia de la enfermedad.

Aunque en el Ministerio de Salud señalaron ayer que el dengue está "bajo control" en el país y que el número de casos resulta muy inferior a los 2000 registrados hace tres años, la cercanía con Paraguay, donde acaba de declararse una epidemia, provoca preocupación. A esto se le suma la reciente detección de tres personas infectadas por "vectores autóctonos" (insectos locales) en las provincias del Norte.

Desde el viernes último hasta ayer fueron notificados ocho casos más de personas afectadas. El más reciente fue ratificado apenas ayer: el de una mujer en la ciudad de Berazategui, provincia de Buenos Aires.

En territorio bonaerense, por ejemplo, hay 38 pacientes afectados y otros 74 que, se sospecha, están enfermos, según el Ministerio de Salud provincial. Otro de los afectados es un chico de 14 años que vive en Mar del Plata y que había regresado de Paraguay tras las fiestas de fin de año.

En la ciudad de Buenos Aires, según las autoridades sanitarias, se registraron desde enero 60 casos de dengue no hemorrágico en pacientes provenientes de Paraguay, Brasil y Bolivia. Los infectados ya fueron dados de alta.

"Hay que estar alerta en cuanto al cuidado de los domicilios para evitar que existan criaderos de mosquitos; más aún si se vive en las zonas de riesgo, como las provincias del Norte", dijo a LA NACION el director nacional de Programas Sanitarios del Ministerio de Salud, Hugo Fernández.

El funcionario sugirió que en caso de padecer síntomas similares a los de una gripe común los habitantes de las zonas de riesgo -Formosa (25 casos), Corrientes (4) y Misiones (5)- deben acudir de inmediato a una consulta médica. En esas provincias se intensificaron las tareas de fumigación para evitar la propagación de mosquitos.

"El vector [así llaman al mosquito] está presente en la Argentina, y tratamos de que esa población sea mínima; por eso es importante mantener aseados los hogares y sus alrededores", dijo Fernández, quien agregó que el Aedes aegypti busca reservorios de agua limpia para reproducirse.

La Red Solidaria, por caso, advirtió ayer, en un comunicado, que en los floreros de los cementerios hay larvas de Aedes aegypti . Eso ocurre en la mitad de los floreros del de Olivos, se asevera en ese comunicado. "Los especialistas esperan el pico del brote para este mes y el próximo, lo que justifica aún más las medidas de prevención", señaló la Red Solidaria.

En consonancia con la inquietud general, el gobierno de la ciudad lanzó una campaña con puestos de información en la terminal de ómnibus de Retiro y en la estación de trenes Federico Lacroze, en Chacarita. En el hospital Muñiz -Uspallata 2272- funciona un "consultorio dengue" en el que se atienden consultas de 8.30 a 19.30, de lunes a sábados. "Si bien no tenemos una situación de gravedad por el brote de esta enfermedad, estamos reforzando la prevención", sostuvo Fernández.

Por Franco Varise
De la Redacción de LA NACION

Crisis en Paraguay

Las autoridades nacionales mostraron preocupación por la epidemia de dengue que sufre el país vecino de Paraguay, teniendo en cuenta la cercanía con las provincias del norte argentino. De hecho, ya hay 15.822 casos confirmados en ese país, según dijeron fuentes oficiales. En medio de la situación de urgencia, el gobierno paraguayo aguarda el arribo de dos epidemiólogos brasileños que colaborarán en el tema.

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El Mundo, España

Alarma por el brote de dengue en Paraguay

Un paciente se recupera del dengue en Asunción, Paraguay.


(Foto: Jorge Saenz | AP)

ASUNCIÓN | BUENOS AIRES.- Paraguay atraviesa el peor brote de dengue en la historia del país, que ya se ha cobrado la vida de 10 personas. El gobierno se ha visto obligado a destituir a un responsable sanitario y a solicitar ayuda internacional.

La epidemia se desató tras las intensas lluvias registradas a finales del año pasado, que facilitaron la reproducción del mosquito 'Aedes aegypti'. El dengue es una enfermedad febril de origen vírico que se transite a los humanos por la picadura del Aedes. Produce fiebre y un dolor intenso en músculos y articulaciones.

Pero además de sus habituales víctimas entre los pobres, en esta ocasión el brote ha afectado a jugadores de fútbol y políticos. En los últimos dos meses, han fallecido 10 personas y más de 15.000 han resultado infectadas. "Estamos realmente asustados. Todo el mundo está enfermo. Esto es el caos", dice Amalia Benítez, vendedora de Asunción, la capital del país.

Ante el panorama, el gobierno ha declarado el estado de emergencia para los próximos dos meses. La población está muy descontenta con la gestión que el gobierno ha hecho de esta crisis. El viernes, los médicos y trabajadores sanitarios protestaron frente a la sede gubernamental de salud pública, pidiendo la dimisión del ministro de Salud, Oscar Martínez Doldán. Un informe difundido la semana pasada por la prensa del país desveló que en 2004 y 2005 se utilizaron insecticidas caducados en fumigaciones contra el dengue y la fiebre amarilla.

Ayuda internacional

Esta misma mañana, el ministro de Salud ha destituido al responsable del organismo que gestiona las fumigaciones. Se esperan más destituciones.

El gobierno también ha lanzado un llamamiento de ayuda a otros países. Dos epidemiólogos brasileños llegaron durante el fin de semana a Paraguay para ayudar en la lucha contra la epidemia. La Organización Panamericana de Salud ha enviado a un médico salvadoreño especialista en la enfermedad y varios especialistas del Instituto Pasteur desde la Guayana Francesa.

"Vamos a cursar invitación a expertos de primer nivel de EEUU y Argentina para que vengan a colaborar con Paraguay. La coordinación de la ayuda internacional se hará a través de la Organización Panamericana de Salud", señaló Martínez Doldán. Pese a esta petición, el ministro paraguayo ha señalado que la epidemia de dengue "está controlada" y que actualmente se detectan entre 150 y 200 casos diarios.

La mayoría de los afectados paraguayos ha padecido la variable clásica del mal, aunque la preocupación aumentó después de que apareciesen los primeros casos del tipo hemorrágico, una forma severa y muchas veces mortal.

En los países vecinos

Aunque Paraguay es el principal afectado, otros países de la zona han registrado casos de dengue. En Brasil ha habido 53.000 infectados y han fallecido seis personas. En Bolivia se han producido 1.569 afectados y una muerte; en Venezuela 7.500 casos; en Perú 600 casos y dos muertes y en Argentina hay un centenar de afectados.

El lunes por la mañana, el ministro de Salud de Argentina, Ginés González García, ha mantenido una reunión con los responsables sanitarios de seis provincias del norte del país, limítrofes con Paraguay, con el fin de analizar las medidas necesarias para evitar que se propaguen los casos de dengue en la zona.

Según los últimos datos, en Argentina se han confirmado 110 casos de dengue (ninguno de ellos hemorrágico) y otros 406 posibles casos están siendo analizados. Las autoridades sanitarias del país se han apresurado a aclarar que "sólo tres casos han sido autóctonos". Los demás contagios se habrían producido en el país vecino. La mayoría de los casos argentinos se han registrado en la provincia de Buenos Aires (la más poblada), seguida de Formosa y Corrientes, limítrofes con Paraguay.

El gobierno argentino ya ha enviado a la zona grandes equipos de fumigación para combatir al mosquito transmisor del dengue, además de 60 médicos y técnicos para participar en tareas sanitarias.

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