Ambos estudios han evaluado la efectividad del cribado del neuroblastoma, que afecta principalmente a niños hacia el año de edad, mediante la medición de determinadas sustancias en muestras de orina, un procedimiento que se emplea en algunos países de manera rutinaria, entre ellos Japón, donde se lleva a cabo desde principios de los setenta.
Por un lado, científicos alemanes de la Klinikum Stuttgart, concluyen que este cribado masivo antes del año de edad no conduce a una disminución de la tasa de mortalidad. Es más, señalan que en ocasiones el tumor remite espontáneamente y, en otros casos, las células cancerosas maduran y dejan de dividirse, convirtiendo el tumor en benigno. Por ello, el cribado puede conducir en ocasiones a tratar innecesariamente a los niños, teniendo en cuenta, además, que la terapia es potencialmente peligrosa.
El otro estudio, firmado por investigadores canadienses y estadounidenses, muestra que el cribado a las 3 semanas y los 6 meses de edad no reduce la tasa de muerte, según comprobaron en una muestra de 477.000 niños. Sin embargo, encontraron evidencia del peligro del tratamiento, pues uno de los 43 niños diagnosticados de neuroblastoma quedó en estado vegetativo como consecuencia de cirugía gastrointestinal, practicada debido a complicaciones de la intervención realizada 7 años antes para extirpar el tumor cerebral. Asimismo, en el estudio alemán se registraron 3 muertes relacionadas con el tratamiento y no con la enfermedad en sí, en una muestra de dos millones y medio de niños.
Webs Relacionadas
Klinikum Stuttgart
http://www.klinikum-stuttgart.de/
New England Journal of Medicine
http://content.nejm.org/