Los investigadores, del Brigham and Women´s Hospital de Boston, analizaron las muestras de sangre de 4.400 médicos que participaron en un estudio prospectivo entre 1982 y 1996, tomando como punto de corte de los resultados un aumento de la creatinina plasmática de al menos 0,3 mg/dL y una reducción de la tasa de filtrado glomerular (TFG) de al menos 29 mL/min por 1,73 metros cuadrados durante los 14 años del estudio. Los autores clasificaron el uso de analgésicos declarado por los participantes entre “nunca” (menos de 12 pastillas durante ese periodo), de 12 a 1.499, de 1.500 a 2.499 y más de esta última cifra. Durante esos 14 años, los niveles de creatinina aumentaron en 242 personas (5,4%) y la TFG se redujo en 224 (5%).
En comparación con el grupo de menor consumo (“nunca”), las odds ratio de aumento de los niveles de creatinina fueron de 0,98, 1,02 y 1,12 para el uso de 2.500 pastillas o más para aspirina, acetaminofeno y otros AINE, respectivamente. Y los correspondientes OR para la reducción de TFG fueron 0,75, 1,22 y 1,11.
Los autores señalan que aunque es bien cierto que la sobreutilización de analgésicos puede producir daño renal, también lo es que un uso moderado “no se asocia con una reducción de la función renal a lo largo del tiempo”.
Webs Relacionadas
American Journal of Kidney Diseases
http://www2.ajkd.org/
Brigham and Women´s Hospital, Boston
http://www.brighamandwomens.org/
Publicado el 19 de agosto de 2003
Función renal
El consumo moderado de analgésicos y antiinflamatorios a largo plazo no comporta una reducción de la función renal
Según un estudio norteamericano aparecido en el “American Journal of Kidney Diseases”, el consumo ocasional o moderado de ácido acetilsalicílico, acetaminofeno u otros antiinflamatorios no esteroideos (AINE) a largo plazo no se asocia a una disminución de la función renal.
Los investigadores, del Brigham and Women´s Hospital de Boston, analizaron las muestras de sangre de 4.400 médicos que participaron en un estudio prospectivo entre 1982 y 1996, tomando como punto de corte de los resultados un aumento de la creatinina plasmática de al menos 0,3 mg/dL y una reducción de la tasa de filtrado glomerular (TFG) de al menos 29 mL/min por 1,73 metros cuadrados durante los 14 años del estudio. Los autores clasificaron el uso de analgésicos declarado por los participantes entre “nunca” (menos de 12 pastillas durante ese periodo), de 12 a 1.499, de 1.500 a 2.499 y más de esta última cifra. Durante esos 14 años, los niveles de creatinina aumentaron en 242 personas (5,4%) y la TFG se redujo en 224 (5%).
En comparación con el grupo de menor consumo (“nunca”), las odds ratio de aumento de los niveles de creatinina fueron de 0,98, 1,02 y 1,12 para el uso de 2.500 pastillas o más para aspirina, acetaminofeno y otros AINE, respectivamente. Y los correspondientes OR para la reducción de TFG fueron 0,75, 1,22 y 1,11.
Los autores señalan que aunque es bien cierto que la sobreutilización de analgésicos puede producir daño renal, también lo es que un uso moderado “no se asocia con una reducción de la función renal a lo largo del tiempo”.
Webs Relacionadas
American Journal of Kidney Diseases
http://www2.ajkd.org/
Brigham and Women´s Hospital, Boston
http://www.brighamandwomens.org/