Aunque no se sabe a ciencia cierta la causa de este efecto, los autores especulan que los flavonoides potentes sustancias antioxidantes que se encuentran en distintas frutas y verduras- pueden tener un papel importante en la protección cardiovascular.
Los autores del estudio son de la Facultad de Medicina de Harvard y señalan que antes de recomendar el consumo de té a los pacientes cardíacos será necesario estudiar en mayor profundidad esta cuestión.
Entrevistaron a 1.900 pacientes que habían sido hospitalizados tras un infarto de miocardio, quienes informaron acerca de su consumo semanal de té. A lo largo de 4 años fallecieron unos 300 pacientes, tres cuartas partes por causa cardiovascular. Los resultados del estudio muestran que aquellos que consumían unas 19 tazas de té a la semana presentaban un 44% menos riesgo de fallecer que los no consumidores. El riesgo entre los bebedores moderados fue un 28% inferior respecto a los que no bebían té.
Webs Relacionadas
Harvard Medical School
http://www.hms.harvard.edu/
Circulation
http://circ.ahajournals.org/