Los autores analizaron datos referentes a 343 pacientes con linfoma de Hodgkin de 32 a 60 años de edad y a cerca de 2.000 controles.
Los resultados muestran que el consumo de tabaco multiplica por dos el riesgo de desarrollar la enfermedad. Entre los fumadores que han fumado al menos dos cajetillas diarias durante al menos 30 años, las probabilidades se multiplican por 2,5.
La buena noticia es que abandonar el hábito se asocia a una clara reducción del riesgo, de modo que aquellas personas que dejaron de fumar hace 10 años o más, presentan menos probabilidades de desarrollar la enfermedad que las que continúan fumando y las que han dejado el tabaco hace menos tiempo.
Webs Relacionadas
Meharry Medical College
http://www.mmc.edu/
American Journal of Epidemiology
http://www.aje.oupjournals.org/