Durante el estudio los investigadores entrevistaron a 1.982 mujeres sobre sus hábitos de consumo de alcohol, en los últimos 20 años. De ellas, 975 habían sido diagnosticadas de cáncer de mama.
Aunque el aumento de riesgo de carcinoma se da tanto en consumidoras actuales como anteriores, la relación es más estrecha en el caso de mujeres que siguen bebiendo al menos un par de copas cada día.
Los investigadores se han preguntado a veces si el consumo de alcohol aumenta el riesgo de cáncer de mama, al incrementar los niveles de hormonas. Los datos de este último estudio parecen confirmar esta teoría. Otros expertos, sin embargo, han sostenido que este aumento de riesgo se produce porque el alcohol disminuye la función del sistema inmune y desarma a la paciente contra la amenaza del cáncer.