Un estudio publicado por científicos de la Universidad Vanderbilt en "Cancer Research" muestra que el bloqueo de la enzima ciclooxigenasa 1 (COX-1) podría ser una estrategia para prevenir y tratar la forma más frecuente y mortal del cáncer de ovario.
La investigación ha comprobado que la inhibición de la citada enzima frena el crecimiento de los tumores de ovario epiteliales en un modelo de ratón, un hallazgo que los autores califican como sorprendente.
Estudios anteriores habían relacionado los elevados niveles de otra enzima, la ciclooxigenasa 2 (COX-2) con el cáncer colorrectal y otros tumores, recuerdan los investigadores.
Los nuevos resultados abren la puerta a la realización de ensayos clínicos que utilicen la inhibición de la COX-1 en el cáncer de ovario, y también para observar si algunos antiinflamatorios que bloquean las dos ciclooxigenasas pueden mejorar el tratamiento del cáncer de ovario epitelial.
Algunas investigaciones anteriores también habían detectado altos niveles de COX-2 en tumores de ovario. Sin embargo, la mayoría había utilizado anticuerpos para detectar la expresión de la COX-2 y ahora se sabe que muchos de los anticuerpos disponibles presentan una reacción cruzada con la COX-1 y la COX-2.
Empleando distintas técnicas, los autores del nuevo estudio comprobaron que la COX-1 estaba sobreexpresada en promovía el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en tumores de ovario epiteliales humanos.
En un modelo de ratón que desarrolla este tipo de cáncer ensayaron un inhibidor selectivo de la COX-2, el celecoxib, y un fármaco experimentan que bloquea únicamente la COX-1, llamado SC-560. Este fármaco frenó el crecimiento tumoral en los ratones, mientras que el celecoxib ejerció muy poco efecto en este sentido.
El SC-560 también bloqueó la producción de prostaciclina, una prostaglandina que es la predominante en los tumores de ovario de los ratones.
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