La búsqueda de tratamientos más efectivos para la obesidad ha llevado a científicos de la Universidad Tufts a desarrollar un nuevo fármaco que combina elementos de cuatro hormonas en un solo compuesto. Este enfoque innovador promete no solo abordar la obesidad, sino también reducir el riesgo de enfermedades asociadas, como la diabetes tipo 2, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, superando las limitaciones de los fármacos actuales.
El desafío de las drogas basadas en el péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) es que han demostrado eficacia en la pérdida de peso, pero no están exentas de efectos adversos. Según datos recientes, más de 15 millones de adultos en Estados Unidos —el 4,5 % de la población— utilizan estos medicamentos. Sin embargo, su uso se asocia con náuseas intensas, pérdida ósea y recuperación del peso tras la suspensión del tratamiento.
Hasta un 40 % de los pacientes abandona el tratamiento en el primer mes debido a estos efectos secundarios.
El equipo de Tufts, liderado por el profesor Krishna Kumar, ha diseñado un compuesto que actúa sobre cuatro receptores hormonales simultáneamente: GLP-1, GIP, glucagón y PYY (péptido YY). Este enfoque busca no solo mejorar la pérdida de peso, sino también minimizar los efectos adversos y evitar la recuperación del peso tras la interrupción del tratamiento.
Los mecanismos de acción abordados son los de los siguientes circuitos:
- GLP-1: Estimula la producción de insulina y reduce el apetito al actuar sobre el cerebro y retrasar el vaciado gástrico.
- GIP: Refuerza la sensación de saciedad y reduce las náuseas asociadas a los fármacos basados únicamente en GLP-1.
- Glucagón: Aunque aumenta la glucosa en sangre, también incrementa el gasto energético y suprime el apetito. Su efecto hiperglucémico se neutraliza al combinarse con GLP-1 y GIP.
- PYY: Reduce el apetito y ralentiza el vaciado gástrico mediante mecanismos distintos a los de GLP-1 y GIP, y podría estar involucrado directamente en la "quema" de grasa.

El nuevo compuesto, descrito como un "agonista tetra-receptor unimolecular", ha sido diseñado para superar las limitaciones de los fármacos actuales. Según los desarrolladores, la incorporación de PYY —una hormona estructuralmente diferente— permite abordar la variabilidad individual en la respuesta a los tratamientos, mejorando la efectividad en la pérdida de peso.
El objetivo es alcanzar el estándar de oro de la cirugía bariátrica, que logra una pérdida de peso del 30 % y resultados duraderos, pero sin procedimientos invasivos. Los ensayos clínicos en curso con fármacos triples, como el retatrudide, ya han demostrado pérdidas de peso de hasta el 24 %, superando el 6-15 % logrado con los fármacos basados en GLP-1.
El desarrollo de este compuesto 4-en-1 representa un avance significativo en la lucha contra la obesidad y sus complicaciones. Aunque aún se requieren más estudios clínicos, los resultados preliminares son prometedores y podrían cambiar el paradigma del tratamiento de la obesidad, acercándose al estándar de la cirugía bariátrica sin sus riesgos asociados.