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Publicado el 19 de agosto de 2002

Células pluripotenciales

El autotrasplante de células de médula ósea en arteriopatía periférica

Esta técnica promueve la formación de nuevos vasos en las extremidades afectadas y también ha sido probada con éxito en dos pacientes con patología coronaria.

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Científicos de la Kansai Medical University de Osaka (Japón) han empleado células tomadas de la médula ósea de los propios pacientes para tratar sus piernas afectadas de patología arterial periférica, consiguiendo prevenir la amputación de las extremidades en algunos pacientes.

En este estudio, publicado por “The Lancet”, participaron 45 pacientes con mala circulación en las piernas a los que los investigadores extrayeron células mononucleares de su médula ósea y posteriormente se las inyectaron en el músculo de la pantorrilla de su pierna más afectada. Para comparar, también administraron suero salino o células mononucleares extraídas de su sangre en la otra pierna.

Los investigadores observaron a las cuatro semanas que el autotrasplante había mejorado el flujo sanguíneo en las piernas de los pacientes, el dolor y la capacidad para andar. Asimismo, la gran mayoría de los enfermos que presentaban úlceras vieron como éstas mejoraban, y en 15 de 20 pacientes consiguió evitar la amputación del pie en casos en los que parecía irreversible. La respuesta está, al parecer, en que el autotrasplante estimula el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en los miembros afectados.

Los investigadores especulan que este proceso de angiogénesis se produce porque el trasplante aporta células progenitoras endoteliales –células inmaduras que dan lugar a las células endoteliales que recubren los vasos-, así como factores de crecimiento y otras proteínas que promueven la formación de nuevos vasos.

Este procedimiento ha sido también probado en dos pacientes con patología coronaria, con unos resultados calificados de “sorprendentemente buenos” por los investigadores. Tras ocho meses desde el inicio de la terapia, los pacientes no han tenido dolor en el pecho y su función cardiaca ha mejorado. Para los autores es una evidencia que sugiere que el autotrasplante de células de médula ósea puede ser una alternativa prometedora para el tratamiento de la patología coronaria en el futuro. Por el momento, este equipo, liderado por los doctores Eriko Teteishi e Hiroaki Matsubara, ya está planeando hacer un gran ensayo clínico en este tipo de pacientes.

Webs Relacionadas

  • The Lancet
  • Kansai Medical University