Noticias médicas

/ Publicado el 22 de octubre de 2007

Ricos que viajan a países pobres

El auge de los quirófanos 'low cost'

Al calor de la globalización ha surgido un nuevo fenómeno: la medicina de bajo coste. Miles de ciudadanos de Estados Unidos y Europa viajan a ‘paraísos médicos’ para recibir tratamientos mucho más baratos.

A. Gomez

En las agencias de viajes, en las tiendas de ‘todo a cien’, en las subastas de eBay y hasta en los quirófanos: la cultura del bajo coste se ha instalado en nuestras vidas, y barato ya no se asocia a ‘mala calidad’. Al contrario, los ‘chollos’ se convierten en codiciados tesoros y los que los encuentran suscitan la envidia de los que los rodean.

La salud es el bien más preciado para casi todas las personas, por eso los gobiernos destinan buena parte de su presupuesto a este capítulo, y ni así muchos países alcanzan a satisfacer las demandas de los ciudadanos. Costes sanitarios elevados, interminables listas de espera y una fuerte presión asistencial son los componentes de un caldo de cultivo idóneo para el crecimiento de la medicina de bajo coste, de la que Estados Unidos, Reino Unido y Canadá son sus mejores clientes, aunque no los  únicos.

Atractivo hindú

Hace una década, la industria tecnológica de Estados Unidos buscó en India un lugar para abaratar los costes de producción. Ahora, este país se ha convertido en una potencia mundial en turismo sanitario gracias a unos precios muy competitivos (un by pass coronario cuesta unos 10.000 dólares, frente a los 50.000 que vale en Estados Unidos, y una prótesis de cadera, unos 9.000 dólares, frente a los 33.5000 en la primera economía mundial), un extenso y bien formado cuadro médico (cada año se licencian en este país 20.000 nuevos facultativos, muchos de los cuales se marchan a trabajar a Reino Unido y Estados Unidos), y una buena tecnología médica.

Todo son ventajas, a las que nadie quiere renunciar. Charanjit Banerjee, director de la Confederación de Industria India, estima que el potencial del turismo médico podría ser de 5.000 millones de dólares en 2012. Anne Marie Moncure, de los hospitales Apollo, en Delhi, y que trabajó durante más de dos décadas en el sector sanitario estadounidense, señala que 50 millones de norteamericanos carecen de seguro médico, y los que lo tienen, deben pagar cantidades muy altas por las intervenciones quirúrgicas (sin contar las dilatadas listas de espera). Y Habil Khoraiwalah, del Hospital Wockhardt de Bangalore, manifiesta abiertamente sus cálculos: la población envejece y los costes sanitarios son elevados, así que en un futuro próximo, los gobiernos más asfixiados por el gasto de la factura médica (Reino Unido y Estados Unidos) deberán rendirse a la evidencia de las ventajas que ofrece este país asiático.

Argentina, Brasil, Malasia, Sudáfrica, Tailandia, Turquía, Cuba, Costa Rica, Taiwán... la lista de países que quieren subirse al carro de la medicina de bajo coste es cada vez más larga, y cada uno tiende a especializarse en un área concreta. Así, Cuba es uno de los paraísos preferidos por turistas europeos y estadounidenses, que acuden a la isla por la fama de sus médicos –que lo mismo abordan una cirugía por cáncer, que cambian una cadera o realizan una cirugía estética–, y la belleza de sus playas, que proporcionan un escenario adecuado para la recuperación postquirúrgica.

Argentina es un destino adecuado para los que desean hacerse retoques estéticos (incluidos los implantes dentales), pero no está dispuesto a aceptar a cualquier cliente: prefiere los estadounidenses y los británicos. Al menos eso se deduce del hecho de que sean los únicos a los que las clínicas argentinas ofrecen la posibilidad de financiar sus tratamientos.

También en Europa

Otros ‘chollos’ médicos se pueden encontrar en Polonia, que se está convirtiendo en un destino estrella para muchos ciudadanos de la UE que quieren ponerse implantes dentales. Y Turquía también lucha por hacerse un hueco en el lucrativo negocio de la salud y para ello no escatima la oferta: reproducción asistida, cirugía cardiaca, tratamientos estéticos...

Las ventajas del turismo médico están claras; pero ¿quién se hace cargo de una complicación? ¿y de una muerte? Algunos miembros de  la Comisión de Acreditación de Organizaciones de Salud de Estados Unidos son claros: “la calidad de la medicina en estos países es alta y sus errores son similares a los que pueden suceder en cualquier lugar”.

El Montecarlo de la salud

El turismo médico ha crecido bajo el reclamo del ‘low cost’, pero Dubai, la capital de Emiratos Árabes Unidos, está construyendo la Dubai Healthcare City (DHCC), que albergará lo más exclusivo del ámbito de la salud. Su promotor es el Dubai Holding, y cuenta con un presupuesto de 1.800 millones de dólares. Hospitales privados, industrias farmacéuticas, centros de investigación, rehabilitación y spas, villas residenciales, apartamentos y hoteles de cinco estrellas en torno a un lago artificial, conforman un escenario para atraer al turismo médico.

Está planeada la construcción de 17 hospitales, que serán atendidos por médicos formados en la Facultad de Medicina de Harvard, así como por médicos de postgrado de Boston. La Clínica Mayo y la Academia Americana de Cirugía Cosmética son otras instituciones comprometidas con el proyecto, en el que también se encuentran las farmacéuticas AstraZeneca, Novo Nordisk, Johnson&Johnson y Wyeth Pharmaceuticals.

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