Ha sido llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Duke en Durham (Estados Unidos) y recoge la experiencia de más de 2.000 pacientes intervenidos y seguidos durante 12 meses. La mitad de ellos comenzó a recibir eptifibatide y la otra mitad placebo inmediatamente antes de la colocación del stent.
La comparación de las tasas de mortalidad, infarto de miocardio y necesidad de un nuevo procedimientos de revascularización muestra el mayor beneficio obtenido en el grupo tratado con el antitrombótico. La mortalidad fue del 1,4% en el grupo eptifibatide y 2% en el grupo placebo; porcentajes que se elevaban a 8% y 12,4%, respectivamente, cuando al resultado de muerte se le añadía el de infarto de miocardio, y a 17,5% y 22,1% cuando también se evaluaba la necesidad de nuevos procedimientos de revascularización. Para los autores, estos resultados se añaden a la evidencia ya disponible sobre el beneficio de los inhibidores de la glicoproteína IIb/IIIa en todos los pacientes sometidos a intervenciones de revascularización.
Webs Relacionadas
Duke University
http://www.duke.edu/
JAMA
http://jama.ama-assn.org/
Cita: JAMA 2002;2878:618-621