Arte & Cultura

Publicado el 26 de febrero de 2008

Un poeta sin estridencias

El amoroso Jaime Sabines

El mexicano Jaime Sabines derramó sus gotas de luz sobre la vida cotidiana.

Hay ocasiones en que la ignorancia nos protege de la insensibilidad y del prejuicio. No son muchas, pero aún hay oportunidades en que vivir al margen de los especialistas nos habilita a sentir lo más elemental en carne viva. La experiencia Jaime Sabines es uno de esos casos. Se hace imprescindible ignorarlo todo respecto de la literatura para expertos, tener un oído sordo a las jergas y la piel inmune al discurso de los analistas. Así, desnudos de formalismos técnicos, sumergirse en las aguas del río Sabines es una deliciosa experiencia de ahogamiento.

Sabines produce textos para ser escuchados. Incluso cuando los leemos. Nuestra propia voz suena en tu cabeza y, como una purga o una rara bendición, nos rescata de la trivialidad de los graduados. Una palmada brutal nos devuelve al mundo cotidiano y lo reencanta, lo ilumina con gotas de una luz que ya habíamos olvidado o que jamás conocimos.

Hay en los libros de Jaime un sonido feroz que te sacude. La zozobra de una nave, la música de una canción de cuna. Es tan difícil decir “te amo” o describir un cuerpo de mujer sin desbarrancarse en la vulgaridad o el empalagamiento. Es tan infrecuente rechazar el halago de la academia o la banalidad del reconocimiento de los funcionarios. Tal vez, sólo por eso, no es justo dejarles a los hermanos mexicanos el exclusivo privilegio de saborear a Sabines. Propongo violar las fronteras de México, abrir sus aduanas y derramar su voz para humedecer el vasto territorio de la lengua que aún hablamos.

Daniel Flichtentrei

Jaime Sabines
(1926-1999)

Poeta mexicano nacido en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; el 25 de marzo de 1926. Hijo de un libanés emigrado. Vivió alternativamente ahí y en la ciudad de México. Estudió medicina, pero abandonó estos estudios, posteriormente estudió letras en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se licenció en Lengua y Literatura Española.

"No acostumbro meterme con la poesía política ni trato de arreglar el mundo. Más bien soy un burgués acomodado a todo, a la vida, a la muerte y a la desesperanza. No tengo hábitos sanos ni he aprendido a reír ni a conversar con nadie. Soy un poco de todo, y pienso que si fuera en un buque pirata sería lo mismo el capitán que el cocinero".

Transmitió a través de su poesía el amor en todas sus formas y también el desgarramiento del alma y del cuerpo en sus formas más dolorosas y trágicas. El fallecimiento de su padre primero, y luego de su madre y hermanos, además de una querida tía, no le permiten olvidar la muerte, que aparece reiterativamente como personaje en su obra. Quizás, el más brutal es el poema Algo sobre la muerte del mayor Sabines, una intensísima secuencia de dolor en carne viva, doliente, que refiere la muerte de su padre.

Octavio Paz calificó a Sabines como uno de los mejores poetas contemporáneos de nuestra lengua, y agregó: Su humor es un chaparrón de bofetadas, su risa culmina en un aullido, su cólera es acerada y su ternura colérica. Pasa del jardín de la infancia a la sala de operaciones. Para Sabines, todos los días son el primero y el último día del mundo.

Sus poemas son viajes al fondo oscuro de las emociones, siempre desgarradores. Muchas de sus obras son toscas y abruptas, dedicadas al amor y a la muerte, en las que el ritmo y el lenguaje cautivan, porque Sabines habla al lector en términos muy simples, tomándolo a menudo por asalto.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de
fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me
receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, ni es poco, es bastante. En una
semana se puede reunir todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra y se les
puede prender fuego. Te voy a calentar con esa
hoguera del amor quemado. Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están entre dos
gentes que no se dicen nada

Conocedor de la impresionante predisposición familiar al cáncer, Sabines aprendió a convivir con la desesperanza y a transformarla, a su manera, en dolorosa poesía, en una búsqueda del sentido del sin sentido y del dolor.

Vamos a hablar del Príncipe Cáncer,
Señor de los Pulmones, Varón de la próstata,
que se divierte echando dardos
a los ovarios tersos, a las vaginas mustias,
a las ingles multitudinarias [...]
En las cuatro gavetas del archivero de madera
guardo los nombres queridos,
la ropa de los fantasmas familiares,
las palabras que rondan
y mis pieles sucesivas [...]
Y de las gavetas salen mis hijos [...]

Después de más de treinta intervenciones quirúrgicas, Jaime Sabines falleció a la edad de 72 años, víctima del cáncer, el 19 de marzo de 1999 en México, Distrito Federal.

Sus últimos años los pasó en una silla de ruedas, la enfermedad golpeó su cuerpo y fue sometido a aproximadamente treinta y cinco operaciones. Murió victima del cáncer a los 72 años en 1999.

Sabines nunca temió a la muerte, sólo a la enfermedad…  

* Fuente: Club de lectores



 * Recursos en la web sobre Jaime Sabines:

Palabra virtual

Poemas leídos por Jaime Sabines