Noticias médicas

/ Publicado el 7 de noviembre de 2006

Prevención

El ácido fólico puede prevenir un 80% de las anomalías en el tubo neural

Reducción de varios riesgos de enfermedad.

Un consumo adecuado de ácido fólico puede reducir las malformaciones congénitas, especialmente las anomalías en el tubo neural, cuya prevención puede alcanzar entre el 50% y el 80% de los casos.

Según indicó el Prof. Jaime Frías, de la University of South Florida (Estados Unidos), durante una jornada sobre el ácido fórmico, organizado por el Centro de Investigación de Anomalías Congénitas, los defectos en el tubo neural afectan a 350.000 niños al año, provocando discapacidades como parálisis en las extremidades inferiores, falta de control en la vejiga y el intestino, distorsión en el aprendizaje e incluso discapacidad mental.

Hay, además, factores que aumentan las probabilidades de padecer estas anomalías, “como la obesidad, la diabetes, el tabaco, la hipertermia, la exposición a productos químicos como el alcohol o las deficiencias nutricionales durante el embarazo que se dan, principalmente, en las clases bajas y que tienen en el ácido fólico una posible solución, aunque es fundamental aumentar la información con la que cuentan médicos y pacientes sobre sus efectos positivos”.

En este sentido, el Dr. José Fernando Cordero, de los Centers for Disease Control and Prevention (Estados Unidos), cree que el incremento de la efectividad de los programas para mejorar la salud y el bienestar social de los pacientes con el ácido fólico dependen de la investigación que se haga sobre nuevas aplicaciones y de su impacto en el organismo.

“Es necesario que los médicos recomienden el consumo de productos ricos en ácido fólico fortalecidos y, si fuera necesario, suplementen las carencias en los pacientes con fármacos”.

Esta idea del Dr. Cordero también ha sido defendida por Dra. María Luisa Martínez-Frías, directora del Centro de Investigación sobre Anomalías Congénitas, quien ha presentado los resultados de un estudio realizado en el Instituto de Salud Carlos III y la Universidad Autónoma de Madrid sobre la eficacia de los folatos, derivados del ácido fólico, para prevenir el síndrome de Down.

Para esta experta, “los datos obtenidos muestran que la mutación de los folatos en el organismo reduce el riesgo de trisomía en el cromosoma 21, por lo que parece sensato considerar que un aporte de ácido fólico en una dosis de 400 microgramos, que es lo asumible por el organismo, puede prevenir el síndrome de Down”.