La actuación del oncólogo médico abarca todo el proceso evolutivo, incluyendo los cuidados clínicos, el tratamiento y el seguimiento hasta la curación o el periodo terminal. En definitiva, afirma el Dr. Carlos Camps, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Valencia y coordinador del recientemente creado Grupo de Trabajo SEOM de Soporte y Paliación (Cuidados Continuos), “curar y si no es posible cuidar, con el fin de aumentar la supervivencia, controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes”.
En este sentido, el Dr. Manuel González Barón, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Ciudad Sanitaria La Paz de Madrid, señala: “al oncólogo médico se le debe exigir una implicación total, no sólo en la terapéutica específica, sino también en el tratamiento de apoyo y soporte de los enfermos de cáncer”. Para la Dra. Ana Casas, del Servicio de Oncología Médica del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y vocal de la Junta Directiva de la SEOM, “no podemos defraudar la confianza que los pacientes depositan en su oncólogo: los síntomas importan mucho. La paliación y el control de los síntomas son el primer eslabón para conseguir calidad de vida en el enfermo oncológico”; y como añade el Dr. Camps “mejorar el pronóstico de los pacientes con tratamiento activo”.
Por su parte, el Dr. Vicente Valentín, del Servicio de Oncología Médica del Hospital 12 de Octubre de Madrid, señala que la oncología, como disciplina médica, debe cubrir todas las áreas en su desarrollo: prevención, docencia, investigación y asistencia sobre el enfermo oncológico. “En la atención al paciente resulta imprescindible un cambio del paradigma, en cuanto al concepto de enfermedad, comprendiendo a la persona enferma en su realidad total: biológica, psicológica, laboral, familiar y social”.
El Grupo de Trabajo SEOM ha detectado que faltan recursos humanos en las Unidades de Oncología Médica y que se debe trabajar coordinadamente con Atención Primaria. En este sentido, el Dr. Valentín destaca el importante papel que tiene el médico de cabecera. “Las funciones que éste desempeña en la prevención primaria y secundaria, el diagnóstico precoz, el seguimiento y la atención a la fase final, son de la máxima importancia. Para ello son imprescindibles unos conocimientos básicos sobre oncología, a la vez que el conseguir una comunicación rápida, fluida y recíproca entre Atención Primaria y el centro o servicio de Oncología de referencia”.
Para el Dr. Camps: “nuestra responsabilidad es sumar e integrar todos los esfuerzos que se están realizando en cuidados paliativos y hablar de integración y convergencia sin exclusión de colectivos que estén adecuadamente capacitados”.
Otro punto que destaca este grupo de Trabajo es la necesidad de un equipo multidisciplinar con formación adecuada y acreditada en cuidados paliativos que haga posible una intervención precoz y compartida. “Las Unidades de Oncología Médica y las Unidades de Cuidados Paliativos deben promover, colaborar y desarrollar la cooperación entre todos los profesionales implicados en la atención integral al paciente con cáncer”, subraya el Dr. Carlos Camps.
En cuanto a la investigación clínica, el Dr. González Barón hace un llamamiento para que se promuevan más ensayos clínicos en medicamentos paliativos: “la investigación clínica no debe reservarse exclusivamente para los nuevos fármacos anticancerosos, hay un inmenso panorama para explorar en el campo farmacológico de la paliación”.
Publicado el 5 de enero de 2004
Cáncer
El 90% del gasto sanitario en cáncer se destina a la atención en los últimos seis meses de vida
El 90% del gasto sanitario en cáncer se destina a la atención de los últimos seis meses de vida y el 46% del coste se centra en los últimos 60 días. Estas cifras revelan la importancia de los cuidados paliativos; sin embargo, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) habla de “cuidados continuos” y lo define como la atención integral al paciente con cáncer desde el diagnóstico y no sólo como concepto de cuidado al enfermo oncológico terminal.
La actuación del oncólogo médico abarca todo el proceso evolutivo, incluyendo los cuidados clínicos, el tratamiento y el seguimiento hasta la curación o el periodo terminal. En definitiva, afirma el Dr. Carlos Camps, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Valencia y coordinador del recientemente creado Grupo de Trabajo SEOM de Soporte y Paliación (Cuidados Continuos), “curar y si no es posible cuidar, con el fin de aumentar la supervivencia, controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes”.
En este sentido, el Dr. Manuel González Barón, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Ciudad Sanitaria La Paz de Madrid, señala: “al oncólogo médico se le debe exigir una implicación total, no sólo en la terapéutica específica, sino también en el tratamiento de apoyo y soporte de los enfermos de cáncer”. Para la Dra. Ana Casas, del Servicio de Oncología Médica del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y vocal de la Junta Directiva de la SEOM, “no podemos defraudar la confianza que los pacientes depositan en su oncólogo: los síntomas importan mucho. La paliación y el control de los síntomas son el primer eslabón para conseguir calidad de vida en el enfermo oncológico”; y como añade el Dr. Camps “mejorar el pronóstico de los pacientes con tratamiento activo”.
Por su parte, el Dr. Vicente Valentín, del Servicio de Oncología Médica del Hospital 12 de Octubre de Madrid, señala que la oncología, como disciplina médica, debe cubrir todas las áreas en su desarrollo: prevención, docencia, investigación y asistencia sobre el enfermo oncológico. “En la atención al paciente resulta imprescindible un cambio del paradigma, en cuanto al concepto de enfermedad, comprendiendo a la persona enferma en su realidad total: biológica, psicológica, laboral, familiar y social”.
El Grupo de Trabajo SEOM ha detectado que faltan recursos humanos en las Unidades de Oncología Médica y que se debe trabajar coordinadamente con Atención Primaria. En este sentido, el Dr. Valentín destaca el importante papel que tiene el médico de cabecera. “Las funciones que éste desempeña en la prevención primaria y secundaria, el diagnóstico precoz, el seguimiento y la atención a la fase final, son de la máxima importancia. Para ello son imprescindibles unos conocimientos básicos sobre oncología, a la vez que el conseguir una comunicación rápida, fluida y recíproca entre Atención Primaria y el centro o servicio de Oncología de referencia”.
Para el Dr. Camps: “nuestra responsabilidad es sumar e integrar todos los esfuerzos que se están realizando en cuidados paliativos y hablar de integración y convergencia sin exclusión de colectivos que estén adecuadamente capacitados”.
Otro punto que destaca este grupo de Trabajo es la necesidad de un equipo multidisciplinar con formación adecuada y acreditada en cuidados paliativos que haga posible una intervención precoz y compartida. “Las Unidades de Oncología Médica y las Unidades de Cuidados Paliativos deben promover, colaborar y desarrollar la cooperación entre todos los profesionales implicados en la atención integral al paciente con cáncer”, subraya el Dr. Carlos Camps.
En cuanto a la investigación clínica, el Dr. González Barón hace un llamamiento para que se promuevan más ensayos clínicos en medicamentos paliativos: “la investigación clínica no debe reservarse exclusivamente para los nuevos fármacos anticancerosos, hay un inmenso panorama para explorar en el campo farmacológico de la paliación”.