Surge de una investigación realizada por la Fundación Cardiológica Argentina para detectar los factores de riesgo. Uno de cada tres argentinos muere por infartos, derrames cerebrales o problemas arteriales.
Patricio Downes
Casi cuatro de diez argentinos mayores de 35 años padece enfermedades cardiovasculares y un similar porcentaje de enfermos del corazón sufre después un infarto. Una investigación sobre 1.676 personas realizada por la Fundación Cardiológica Argentina y el laboratorio Bayer detectó que el 36,8% de los mayores de 35 años padece enfermedades cardiovasculares, incluyendo dolencias cardíacas y las enfermedades vasculares, arteriales y del sistema nervioso central, como la producida por el accidente vascular cerebral. Los porcentajes que arrojó el estudio son similares a las mediciones internacionales de enfermedades cardíacas y circulatorias.
En el mismo estudio, realizado en Capital Federal, Córdoba y Mendoza, también se investigaron los factores de riesgo cardiovascular que pueden derivar en este tipo de enfermedades, y las cifras son contundentes, porque el 58,6% del grupo estudiado sufre de estrés; el 54% tiene colesterol elevado; el 41,6% padece insomnio; el 37,2%, hipertensión arterial y el 20,7% fuma.
"Alrededor del 35 por ciento de los argentinos muere por ataques al corazón y otras causas cardiovasculares; y es la primera causa de muerte en el país por encima del cáncer", recordó Osvaldo Masoli, presidente de la Fundación Cardiológica Argentina al presentar el estudio. Masoli agregó que "una de cada dos mujeres argentinas, mayores de 50 años, también muere por problemas cardíacos", al presentar la investigación realizada dentro de la Campaña sobre Riesgo Cardiovascular. Por ese motivo, el programa "Corazón día a día" será dedicado este año a la concientización de las mujeres.
Según cifras recientes del Ministerio de Salud, en 2003 murieron 302.064 personas en la Argentina. De ellas, el 31,5% (95.090) por afecciones vinculadas al sistema circulatorio, entre las cuales se cuentan hipertensión arterial, isquemia o falta de riego sanguíneo del músculo cardíaco, insuficiencia cardíaca, ateroesclerosis que deriva en el taponamiento de arterias y vasos y accidentes cerebrovasculares.
Del total de los hombres y mujeres que padecen enfermedades cardiovasculares, el 39,8% ya sufrió un infarto agudo de miocardio. También se observa que los antecedentes familiares ya han dado una señal de alarma a quienes padecen hipertensión arterial (63%), diabetes (60,5%) y colesterol elevado (41%). El sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo y la falta de actividad física entre los encuestados, son otros datos que anticipan el riesgo de una enfermedad cardiovascular.
Las personas que participaron del estudio, en forma voluntaria y gratuita, tienen una media de edad de 50,7 años para los hombres, y de 52,4 años, las mujeres. Los análisis sanguíneos fueron realizados en los hospitales de Clínicas, Argerich y Rivadavia, de la Capital Federal; en el DAMSU de Mendoza y el Hospital América de Córdoba. Aunque en menor proporción, también fueron detectadas enfermedades de otros órganos, como el hígado, pulmón, estómago e intestinos.
La detección gratuita de los factores de riesgo, que se repetirá en el mes de setiembre en diversos hospitales de la Capital Federal, Córdoba y Mendoza, consistirá en la medición de glucemia, presión arterial y colesterol. El titular de la Fundación Cardiológica señaló que "el objetivo es informar y educar a la gente sobre la importancia de la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares y factores de riesgo".
El doctor Masoli explicó que "una campaña como la encarada por la Fundación Cardiológica y Bayer tiene sentido porque las enfermedades cardiovasculares se pueden evitar si se adoptan hábitos de vida saludables y una dieta correcta, además de hacer deportes, evitando el sedentarismo, el alcohol y el tabaco".
"Pero los factores de riesgo son en realidad enfermedades prevalentes, que indican que el paciente ya sufre algún tipo de alteración de su salud", señaló el director del Programa de Hipertensión Arterial de la Fundación Cardiológica, Guillermo Fabregue. Por ese motivo aconsejó que "los pediatras también midan la presión arterial de los chicos, porque un nene con problemas de obesidad y sedentarismo —cuyos padres también sean hipertensos— corre el riesgo de tener un infarto a los 30 o 35 años si no se controlan a tiempo esos factores de riesgo". Fabregue y Masoli señalaron que "se nota un crecimiento de infartos en gente joven".
Masoli destacó la importancia del trabajo médico clínico para detectar los factores de riesgo. Dijo que "entre el 41% y el 63% de los que padecen colesterol, hipertensión y diabetes mencionaron tener padres o familiares con esas enfermedades. Podemos acudir a la genética o develar el genoma, pero el interrogatorio médico es sencillo y eficaz".