Las mujeres físicamente activas durante el embarazo reducen su riesgo de dar a luz prematuramente, según ha revelado un estudio publicado en el “American Journal of Epidemiology”.
Con información de la base de datos del Danish National Birth Cohort, el equipo dirigido por Mette Juhl, del Instituto Nacional de Salud Pública de Dinamarca, analizó la actividad física de 87.232 embarazadas entre 1996 y el 2002.
Un tercio de esas mujeres indicó que hacía ejercicio, como natación o actividad física aeróbica de bajo impacto, baile, caminatas, ciclismo y yoga, en los primeros meses del embarazo. La mayoría de esas mujeres señaló que dedicaba entre una y dos horas semanales a esas actividades, mientras que pocas hacían actividad en la segunda mitad del embarazo.
El equipo halló que las embarazas que nadaban o hacían ejercicio de bajo impacto eran menos propensas a tener un parto prematuro que las participantes que no hacían actividad durante la gestación. El tipo y la cantidad de ejercicio no alteraron esa relación.
El equipo aseguró que el estudio confirma las recomendaciones de las autoridades de salud de Dinamarca, Noruega, Reino Unido y Estados Unidos, que sugieren a las embarazadas que hagan ejercicio al mismo nivel que las mujeres que no están en gestación.