Los 54 ensayos clínicos revisados, que incluyen un total de 2.419 adultos previamente sedentarios, concluyen que el ejercicio disminuye la presión arterial sistólica en un promedio de 3,8 mm Hg y la diastólica en 2,6 mm Hg.
Según los autores, incluso una pequeña disminución de la presión arterial media de la población reduciría dramáticamente la morbimortalidad cardiovascular.
Webs Relacionadas
Tulane University
http://www2.tulane.edu/main.cfm/
Annals of Internal Medicine
http://www.annals.org/