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Publicado el 26 de marzo de 2006

Daño dental

Efectos sobre la estructura dentaria del uso prolongado de aspirinas en forma masticable

Consideran que la aspirina puede provocar daños severos tanto en los tejidos duros como en los tejidos blandos de la boca.

Autor/a: American Dental Association

Fuente: American Dental Association

Introducción

Según un estudio que se realizó en Chicago en Julio de 2004, la gente que tomaba aspirinas masticándola previamente, luego de un periodo prolongado, podría presentar daños en sus piezas dentarias.

Los investigadores de la carrera de odontología de la Universidad de Maryland, Baltimore, consideran que la aspirina puede provocar daños severos tanto en los tejidos duros como en los tejidos blandos de la boca.

Con respecto a esto agregaron que los profesionales odontólogos deberían asesorar y educar a los pacientes y a otros profesionales de la salud acerca de los peligros de masticar aspirinas para los tejidos duros y blandos de la boca.

Desarrollo

Los investigadores presentaron dos casos erosión en el esmalte dentario atribuible a la masticación diaria de múltiples tabletas de aspirinas durante un periodo de tiempo considerable.
En el primer caso, una mujer de 52 años se presentó con dolor en la articulación témporo-mandibular. Esta paciente no concurrió al odontólogo durante los últimos 10 años. La misma manifestó que había estado tomando de cuatro a ocho aspirinas por día durante uno a dos años para aliviar los dolores de cabeza que padecía.
Ella sostenía la tableta de aspirina sobre la superficie de los dientes y las trituraba hasta que se disolvían.

Los investigadores determinaron que todas las piezas dentarias de esta paciente necesitaban tratamiento dental, pero enfatizaron que la cantidad y el patrón de la erosión dental eran inusuales. Ellos observaron erosión severa en casi todas las superficies dentarias, aunque las más afectadas por la erosión fueron las superficies de las piezas dentarias en contacto con la aspirina.

En el segundo caso, se trata de un paciente de 42 años, quien relató haber utilizado aspirina o acetoaminofeno en forma diaria  para aliviar los dolores de cabeza durante dos a tres años. El tomó un promedio de seis aspirinas por día. El paciente dijo que no le gustaba tragar las tabletas enteras ni tampoco esperar a que se  disolvieran en agua por lo que las colocaba en la boca en el sector posterior derecho y las trituraba.
De acuerdo a los investigadores, el examen oral del paciente reveló erosión severa que afectaba tanto al esmalte como a la dentina en premolares y molares superiores e inferiores derechos, como así también a las superficies linguales de las piezas dentarias anteroinferiores. Las piezas dentarias del sector izquierdo, donde no hubo contacto directo con la aspirina, no presentaron erosión considerable.

Conclusiones

Los investigadores afirman que existe  relación directa entre la aspirina y su contacto con la superficie dentaria con la erosión dental, agregando que cuando mostraron la destrucción dentaria provocada, los pacientes confirmaron que las zonas que peor se presentaban coincidían con los lugares donde colocaban la aspirina.